
17/’5/13.- Génesis Perozo, la joven estudiante de derecho de la Universidad de los Andes (ULA), agredida verbal y físicamente por uno de sus profesores, Jesús Maldonado, sigue sin recibir una disculpa pública por parte del mismo, lo cual habían acordado en acto conciliatorio.Este jueves la joven esperaba esa disculpa en un foro sobre el maltrato de la mujer y la intolerancia política, realizado en la facultad de derecho de la ULA, pero la misma no llegó porque el protagonista de la humillación sufrida por ella, el profesor Jesús Maldonado, se negó rotundamente, alegando que él nunca hizo nada de lo que se le acusa.
Génesis Perozo se sintió, una vez más, ridiculizada al punto de casi llegar al llanto porque creyó que Maldonado asumiría su responsabilidad. “Esto es parte del acuerdo conciliatorio, en el cual el profesor debe exponer sus disculpas públicas antes los medios, estudiantes, obreros, profesores… aunque esto no es suficiente, porque cuando una mujer, una estudiante, es vejada por un profesor y además, el gremio de los profesores también se unen para maltratarte a través de los medios, en aulas de clase, creo que esto no es la justicia como tal…me parece una falta de respeto, se están burlando de mi nuevamente”.
Recordó con amargura la agresión del 18 de marzo pasado, como uno de sus peores momentos en la ULA, porque Maldonado la trató como lo peor por ser chavista. “Me trató de miserable, de gentuza, me tomó del brazo, agarró mi libreta, mi cartera, las tiró sobre mi asiento, me dijo que no quería verme más en clase, que diera la materia por perdida porque no me iba a dejar entrar más, que me quejara donde yo quisiera porque él le había dado clase a la decana y al rector, que fuera donde yo fuera, nadie me iba a escuchar, que él ya tenía esta batalla ganada”.
La libertad de cátedra ¿permite el abuso?
Génesis Perozo destacó que Jesús Maldonado alegó en todo momento libertad de cátedra e insistió en que era autónomo y podía hacer “lo que le diera la gana”, al tiempo que recordó que el ocho de abril llegaron a un acuerdo conciliatorio donde se decidió que él se iba a disculpar en las aulas de clase. “Lo que hizo a medias”.
Se preguntó entonces la joven, “¿el abuso, el vejamen, la violencia verbal y física, está permitida en un aula de clase porque hay libertad de cátedra y el profesor es autónomo en su clase?”. Tomando como premisa eso, ¿cualquier profesor puede hacer lo que le dé la gana, hasta golpear a un alumno en nombre de la “libertad de cátedra”?/Yvke