
El anfitrión del encuentro fue el abogado-lobbista de las compañías tabacaleras Hernán Felipe Errázuriz Correa, quien fue canciller y ministro de Minería de la dictadura militar (1973-2000), además de presidente del Banco Central.
En la reunión con los pinochetistas, Machado expresó su visión sesgada de la realidad política, social y económica de Venezuela, según indicó El Clarín.
“Destacó la violencia de que ha sido objeto su sector por parte del régimen del Presidente Maduro, así como las transgresiones constitucionales que, a su juicio, le han permitido mantener un control concentrado del poder”, publicó textualmente el sitio web del diario El Clarín.
La diputada precisó ante los chilenos que los desafíos de Venezuela son “reconstruir la institucionalidad, la democracia y la economía, para lo cual cuentan con la unidad opositora y el creciente respaldo que ha logrado en el exterior”.
En su discurso, exhortó a la Organización de Estados Americano (OEA), y a la comunidad internacional, para que defiendan la democracia venezolana, “visiblemente amenazada por una crisis de gobernabilidad”, según lo destacó María Corina Machado.
Los parlamentarios de la MUD y el candidato perdedor, Henrique Capriles Radonski, se han dedicado a realizar una gira internacional para desprestigiar a Venezuela y a su Gobierno. Así lo han denunciado diversos voceros del Ejecutivo y su presidente, Nicolás Maduro.
El excandidato opositor y la ultraderecha venezolana a la que representa no reconocen los resultados del proceso electoral que dieron la victoria a Nicolás Maduro con el 50,75 por ciento de los votos escrutados, por lo que pidió una auditoría del 100 por ciento de los sufragios que incluyera la revisión de los recibos de votación, las actas y los cuadernos electorales. Sin embargo, cuando se aprobó la verificación ciudadana de las elecciones, el Gobernador de Miranda y los representantes de la llamada MUD se retiraron del proceso.
Luego de conocerse los resultados de los comicios, Capriles Radonski instó a sus seguidores a salir a las calles y desconocer a Maduro como nuevo presidente de Venezuela. Este llamado generó una ola de violencia por parte de la derecha que dejó un saldó trágico de nueve muertos, 70 heridos, además de daños al patrimonio público, según balance de la Fiscalía General.
Las autoridades venezolanas han sido enfáticas al asegurar que no habrá impunidad con los fallecidos en los hechos de violencia en el país entre el 15 y 16 de abril pasados.
Capriles ha arremetido también en reiteradas ocasiones contra mandatarios latinoamericanos. Tras la juramentación de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, acusó a los jefes de Estado presentes en el acto de “opinar en asuntos internos”. Sin embargo, él y diputados de la MUD han emprendido una gira por la región para desprestigiar al Gobierno legítimamente electo.