El cohete portador ruso de clase pesada Proton, que llevaba tres satélites del sistema de navegación GLONASS, se estrelló menos de un minuto después de su lanzamiento desde el Cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, informó RIA Novosti.
«Durante el lanzamiento del cohete tuvo lugar una situación de emergencia», dijo una fuente de la industria espacial, sin especificar detalles de lo ocurrido. El cohete se desvió para un lado justo después del despegue, y al intentar corregir su dirección se desvió en dirección opuesta, explica nasaspaceflight.com.
Por el momento no hay informaciones de víctimas, pero el Ministerio de Emergencias de Kazajistán estudia la posibilidad de una evacuación de la zona cercana a la caída, según fuentes de Interfax. El cohete cayó en una zona despejada. El fuego en el lugar del impacto continúa. Se calcula que podría haber alrededor de 170 toneladas de heptilo, un compuesto altamente tóxico.
La causa del accidente podría haber sido un problema con el motor o el sistema de control, aseguró una fuente de RIA Novosti. Por otro lado, una fuente de Interfax señala que la causa podría ser un fallo de uno de los motores de dirección. «Los motores continuaron trabajando hasta la caída. Aparentemente, el sistema de automatización detectó la falla, pero no los apagó», comentó.Se estima que las pérdidas materiales ronden los 200 millones de dólares.
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