El expresidente mexicano Felipe Calderón aceptó en el año 2007 que EE.UU. instalara en México varios equipos de espionaje.
En ese contexto algunos analistas coinciden en que las autoridades mexicanas muestran una doble moral.
«Evidentemente hay una doble moral […]. Las principales fuerzas políticas en México están subordinadas a los intereses internacionales, particularmente a los de Washington, al permitir este espionaje completamente ilegal», señaló en RT el editor ejecutivo del periódico ‘Regeneración’, Jesús Ramírez Cuevas.
Después de que se revelara el programa de espionaje estadounidense, varios parlamentarios mexicanos insistieron en que Peña Nieto debería instar al Gobierno de EE.UU. a que dé «explicaciones precisas y urgentes» respecto a este caso.
Sin embargo, Ramírez Cuevas vaticinó que en un futuro próximo todo el pueblo mexicano exigirá una respuesta al Gobierno de su país/RT.com