Argentina no acordó con los fondos buitres una solución para que se libere el pago a los bonistas de la deuda reestructurada. El ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmó que no se entró en ‘default’ porque el país ya pagó a los acreedores.
«Los fondos buitres no están dispuestos a dar esa suspensión. Lo que ellos reclaman para darnos la suspensión es que se les pague más de lo que se le pagó al 92% de los bonistas que entraron en el canje del 2005 y 2010. Y que se acuerde más con ellos que los bonistas que accedieron al canje», explicó el ministro, según lo cita ‘Clarín’.
El juez Griessa nos quiere obligar a que negociemos esto que sería un tremendo error para el Estado argentino
En medio de las críticas al juez, catalogando sus decisiones de «desacertadas», Kicillof agregó que lo que pedían los ‘buitres’ «no se puede por nuestros contratos, si nosotros le ofrecemos esto la demanda se multiplica por cien, para la Argentina un acuerdo de ese tipo es fácticamente imposible y el juez Griessa nos quiere obligar a que negociemos esto que sería un tremendo error para el Estado argentino».
El ministro además desestimó el ‘default selectivo’ que la agencia de calificaciones de riesgo crediticio Standard & Poor’s (S&P) colocó a la deuda soberana argentina. «¿Quién puede creer en las calificadoras? ¿Quién puede pensar que son entidades imparciales en el mercado financiero?», dijo Kicillof.
Los bancos argentinos entran en el juego
Argentina no puede pagar a los fondos especulativos el 100% de sus acreencias sin activar la cláusula «RUFO» de los acuerdos de canje de 2005 y 2010 que determina que debe equiparar los pagos a todos los acreedores.
Según Kicillof, durante las discusiones Argentina ofreció a los fondos NML Capital y Aurelius entrar en el canje en «similares condiciones de las que entraron los bonistas de 2005 y 2010». «Realizamos esta oferta. Lo que les ofrecimos en términos de ganancias es 300%. No fue aceptada porque quieren más y lo quieren ahora», concluyó.
Durante las últimas horas circuló una versión de la participación de bancos privados argentinos para comprar los bonos en poder de los litigantes y recibir luego títulos nuevos en dólares del gobierno, sin intervención estatal y evitando la aplicación de la cláusula RUFO, según la prensa de Buenos Aires.
Los bancos habrían ofrecido también aportar una garantía de 250 millones de dólares como otra forma de destrabar las negociaciones.
«Los banqueros argentinos tienen en sus activos bonos del canje y otros bonos cuyo valor podría estar amenazado por una situación como ésta. Así que hay muchos terceros que podrían tener interés en remediar esta situación», afirmó el ministro.
El 16 de junio de 2014, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó revisar la apelación presentada por Argentina sobre este fallo.
Unos días más tarde el propio juez Griesa paralizó 539 millones de dólares en bonos destinados a pagar un tramo de la deuda Argentina.
Menos de un mes después el magistrado rechazó la solicitud del país sudamericano de suspender este bloqueo.
El 29 de julio el juez decidió desbloquear parcialmente el pago de Argentina a los acreedores que sí entraron a la reestructuración. Los tenedores de deuda europeos, por su parte, han solicitado a la justicia estadounidense que tome una medida cautelar para solucionar este polémico caso./RT.com/colarebo