
Ante los escasos recursos bélicos, las fuerzas kurdas, que llevan dos años luchando contra el Estado Islámico en Siria, recurren a una inusual estrategia psicológica: reclutan a mujeres para el ejército para «volver locos» a los islamistas.
Para un yihadista una luchadora femenina es considerada como ‘haram’, lo que significa ‘maldición’ o ‘visión inquietante y aterradora’, explica una de ellas, Diren. «Cuando ven a una mujer con un arma de fuego, sienten tanto miedo que comienzan a temblar. Se retratan a sí mismos como chicos rudos para el mundo, pero cuando nos ven con nuestras armas, se escapan», relata.
Además, según Diren, las mujeres generalmente se muestran como «luchadoras más valientes». «No nos asustamos de cualquier cosa, vamos a luchar hasta el final. Preferimos morir antes de ser capturadas por el EI», cuenta la joven. Muchas de estas mujeres luchadoras aún son adolescentes.
Por todo ello, las mujeres kurdas han llegado a formar una parte importante del regimiento sirio en la lucha contra los extremistas islámicos del EI: alrededor de un tercio de su Ejército son aguerridas féminas que luchan en el campo de batalla en igualdad con los hombres.RT.com