Durante su toma de posesión, el mandatario rememoró hechos históricos y resaltó el legado de José Artigas. Se comprometió a «proclamar, difundir y honrar» los valores de la libertad, igualdad y justicia.
Tabaré Vazquez avanza hacia la Plaza Independencia a bordo de una Fordson 1951, su primer auto.
«Yo Tabaré Vázquez me comprometo por mi honor a desempeñar lealmente el cargo que se me ha confiado y a guardar y defender la Constitución de la República». Así, el presidente de Uruguay juró ante el Parlamento, cerca de las 10, hora local.
Durante su alocusión, el jefe de Estado, que comienza su segunda mandato (el primero fue entre 2005 y 2010), realizó un recorrido por la historia uruguaya e hizo énfasis en «el legado artiguista».
«(José) Artigas era un celoso defensor de los derechos del pueblo. La libertad y la igualdad las sustenaba con la jusitica», apuntó Tabaré. Y aseguró: «Me comprometo a proclamar, difundir y honrar en todo momento esos principios y valores».
En esa línea, señaló que «la violencia, el miedo y la intolerancia campean en distintas regiones de nuestro planeta». Y fustigó las muertes violentas, las exclusiones, el hambre crónica y «los confilctos bélicos que parecen no concluir nunca».
Pero el presidente uruguayo también reconoció que en estos tiempo «hay signos positivos». «No son pocos los que trabajan por los derechos humanos, los que se preocupan por los pobres e indigentes, y los que militan por el medio ambiente».
La agenda de su nueva gestión
Se prevé que el presidente uruguayo, de orientación socialista y acérrimo luchador contra el cáncer y el tabaquismo, planee revisar alguna de las medidas impulsadas por su antecesor, como la venta de marihuana en farmacias, que todavía está pendiente de implementarse.
En ese marco, la tabacalera Philip Morris presentó ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, en febrero de 2010, un reclamo contra el Estado uruguayo con el argumento de que esa dura política viola sus derechos comerciales con base en un acuerdo de inversiones entre Uruguay y Suiza, donde la tabacalera tiene su sede.Sin embargo, todavía no se ha emitido un fallo respecto a un conflicto originado por duras políticas que parecen haber dado sus frutos, ya que según el Convenio Marco para el Control de Tabaco (CMCT), la prevalencia del tabaquismo ha disminuido en Uruguay un 25 % en 10 años.Por otro lado, la llegada de un nuevo contingente de ciudadanos sirios refugiados, que el Ejecutivo de Mujica preveía para febrero tras recibir en octubre a 42 personas, parece no estar confirmado por el nuevo presidente, quien recientemente señaló que será un tema que se analizará «en profundidad» al no tener, dijo, «ningún compromiso establecido».
En las últimas semanas, diferentes medios locales cuestionaron la falta de adaptación de las cinco familias que ya llegaron al país suramericano e incluso se advirtió de supuestos capítulos de violencia machista.En cuanto al desarrollo económico, el político ha remarcado en varias ocasiones que aunque «el país está creciendo y va a seguir creciendo», a partir de 2015 el ritmo no será «tan grande» como en los primeros diez años de Gobiernos del Frente Amplio.
SALUDOS FRATERNALES Y SOLIDARIOS AL NUVO PRESIDENTE DE TODOS LOS URUGUAYOS,DESDE NUSTRA CIUDAD NEZAHUALCOYOTL, ESTADO DE MÉXICO.
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