Beijing, 5 sep (PL) Líderes del Grupo de los Veinte (G20) definen hoy en la ciudad oriental china de Hangzhou, en la clausura de su XI Cumbre, líneas de trabajo para reconstruir la economía global y hacerla más innovadora, coherente e inclusiva.
La economía global está resucitando pero sin fuerza, el panorama general no es muy bueno, encima de todo esto, se han añadido muchos factores indefinidos, la política de muchos países grandes se está desintegrando debido a la amenaza del terrorismo y la crisis económica, razones que empeoran el acontecer mundial, dijo.
Ante ese panorama, destacó la importancia de la cita del G20 para que guíe el camino correcto hacia la solución de los problemas económicos globales.
De igual modo Lou Fang, trabajadora de una sucursal del Banco CITC y residente de Beijing, consideró que la Cumbre del G-20 en Hangzhou es una buena oportunidad para que los países desarrollados y las naciones en vías de desarrollo dialoguen sobre iniciativas y mecanismos eficientes que impulsen el crecimiento económico global.
En diálogo con esta Agencia de Noticias, señaló que China, que ocupa la presidencia rotativa del ente multilateral, sabrá guiar al mundo en la senda de una mejor conectividad para alcanzar el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza, aumentar la lucha contra el cambio climático y crear mejores oportunidades para las nuevas generaciones.
Este lunes, en el segundo y último día de la cumbre de Hangzhou, el débil crecimiento económico mundial y el conflicto en Siria marcan las principales preocupaciones de los representantes del G20.
Sin embargo, el grupo de las principales naciones industrializadas y emergentes asegura que está bien preparado para afrontar las consecuencias negativas de la proyectada salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), otra cuestión de vital análisis.
El G20 acordó movilizar todas las herramientas políticas -monetarias, presupuestarias y estructurales- para estimular el crecimiento económico.
En su plan de acción denominado ‘Consenso de Hangzhou’, a la espera de aprobación, el grupo también rechaza de forma decidida el proteccionismo en el comercio y en las inversiones.
Al diagnosticar la situación de la economía global, señala la permanente existencia de riesgos de un retroceso por la volatilidad potencial de los mercados financieros, las fluctuaciones de los precios de las materias primas, la lentitud en el comercio y las inversiones, así como el pausado crecimiento de la productividad y el empleo en algunos países.
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