Santos se juega su puesto en la historia con la ambiciosa ley de víctimas. Es un sueño muy difícil de cumplir, pero el solo hecho de tratar cambiará la dinámica del conflicto interno.
Así como la crueldad de una guerra se puede medir en la cantidad de personas que la sufren, el grado de humanidad a la que llega una sociedad se puede medir en su generosidad con las víctimas. Por eso, así como el conflicto en Colombia ha dejado tras de sí una estela de sangre, especialmente en el campo, la ley de víctimas que acaba de aprobar el Congreso es una señal del proceso de maduración de la democracia colombiana y de que la agenda del país avanza en el sentido correcto. Seguir leyendo «Colombia: Un paso histórico»
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Para avanzar en una salida negociada al conflicto interno, en Colombia “hay que rectificar la visión que lo reduce todo al marco jurídico y comprender que lo que se necesita es una política integral de paz, es decir, no hay que contemplar sólo los aspectos legales sino también los políticos y trabajar con un sentido de inclusión, dándole participación efectiva en el proceso a los organizaciones de derechos humanos, las víctimas y la oposición política”. 
