Patricia Dávila

El asesinato de Marisela Escobedo en la plaza central de la capital de Chihuahua, ante las cámaras de vigilancia y en medio de instalaciones con vigilancia permanente, destapó mucho más que la negligencia del trío de jueces que liberó al asesino de su hija. Los hijos, el hermano y activistas sociales –quienes ante el riesgo ya solicitan asilo en Estados Unidos– señalan al gobierno estatal como sospechoso de participar, o por lo menos de solapar el crimen. Seguir leyendo «El de Marisela, “crimen de Estado”»








