Afirma Correa nunca más el pueblo permitirá una asonada en Ecuador

Por Pedro Rioseco

Quito, 9 oct (PL) Nunca más (los golpistas) van a lograr algo por la fuerza de las armas en Ecuador, afirmó hoy el presidente Rafael Correa, tras felicitar a su ciudad natal, Guayaquil, por la celebración del 190 aniversario de su independencia.

Correa no pudo asistir a los eventos en la Ciudad Puerto por prescripción médica, al resultar afectada su rodilla derecha donde le implantaron una prótesis total el 20 de septiembre, durante la intentona golpista del 30 de ese mes y por lo cual deberá atender cuidados especiales al menos dos semanas más.

Durante su habitual cadena radiotelevisiva sabatina, esta vez desde el Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo, dijo que tal vez fueron sólo unos dos centenares de policías los salvajes que dispararon contra el pueblo y sus hermanos militares.

La gran mayoría de los 42 mil policías, aclaró, se mantuvieron fieles al gobierno y agregó que muchos fueron confundidos y manipulados por elementos que les engañaron sobre supuestos perjuicios que les ocasionaría la nueva Ley del Servicio Público.

Creíamos de buena fe que estaban confundidos y fuimos a un cuartel policial, como corresponde a un Presidente que es también comandante en jefe de la Policía y las Fuerzas Armadas de un país, dijo Correa en respuesta a quienes lo criticaron por imprudencia.

Pero, comentó, suponiendo que haya sido una imprudencia, acaso eso significa que lancen bombas lacrimógenas al Jefe de Estado, lo mantuvieran secuestrado durante 10 horas y pretendieran asesinar por parte de ciertos malos policías e infiltrados en la intentona.

Con el dolor que llevamos dentro por las pérdidas de cinco vidas humanas en ese intento de golpe, también reafirmó la decisión de no dar un paso atrás en la lucha y los esfuerzos de la Revolución Ciudadana a favor de los explotados y marginados de siempre.

Un inmenso abrazo envió a las familias de los fallecidos y los heridos por esos elementos sublevados, recalcó que no habrá perdón y olvido para los culpables y quienes los instigaron a la rebelión.

Se llegó a tal nivel de salvajismo, relató, que pararon una ambulancia, les dispararon 17 balazos, la abrieron y les dispararon a los soldados heridos que transportaba, quienes se salvaron por llevar chalecos antibalas y hacerse los muertos.

Destacó el heroísmo de policías leales de su escolta, que lo protegieron con un escudo humano y le salvaron la vida, y enfatizó que ya basta frente a quienes creen que este país en una selva y no un Estado de derecho, donde no habrá impunidad.

Está claro, subrayó, que no hay revolución sin contrarrevolución, pero lo positivo del 30 de septiembre es que nos llamó a unirnos más que nunca y se ha conformado en la Asamblea Nacional un frente de defensa de la democracia, frente a quienes sólo les interesa mantener sus privilegios.

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