La franco-colombiana Ingrid Betancourt, ex rehén de las Farc, aseguró que en Colombia la trataron peor que a una criminal tras ser rescatada hace dos años, en una entrevista hoy al diario argentino La Nación.
«Hay en Colombia una incomodidad con mi existencia», advirtió la mujer, de 48 años, y agregó: «Sinceramente, a mí me trataron como una criminal. Ni siquiera como a una criminal, porque a (el narcotraficante) Pablo Escobar no lo trataron como a mí».
La ex candidata presidencial de Colombia que pasó seis años y medio secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Farc) y ahora vive entre París y Nueva York, responsabilizó al gobierno de su país de haber generado una «lapidación moral» contra ella.
«A mí me sorprendió muchísimo la reacción de los colombianos con mi solicitud de compensación (económica). Hubo una deformación de la noticia, el gobierno presentó la cosa de una manera muy tendenciosa», se lamentó.
Según ella, «el ex vicepresidente de Colombia (Francisco Santos) anunció el asunto en términos escándalosos. Dijo «Ingrid Betancourt está atacando a los soldados que la liberaron». Al presentarlo así, Colombia estalla en una lapidación moral que es inesperada, con insultos, con odio. Eso me dolió muchísimo».
Betancourt, nacida el 25 de diciembre de 1961 en Bogotá en el seno de una familia acomodada y que no quiere volver a vivir a su país, se encuentra en Argentina para presentar su libro «No hay silencio que no termine», sobre su experiencia en la selva. El Heraldo