La visita que realizó el jueves a Madrid la canciller alemana, Ángela Merkel, no pasó desapercibida por las calles; decenas de manifestantes se concentraron frente a la sede del Consejo Europeo para manifestar su rechazo a las políticas de austeridad que, de acuerdo con Guiomar Morales, integrante del 15-M, están impulsadas desde Berlín.“Las políticas son dictadas por el gobierno alemán que es quien está detrás de todas las instituciones europeas”, asegura Morales.
La joven indignada que forma parte del comité económico del movimiento, también reivindica que los bancos asuman las consecuencias del desfalco que han provocado.
“Ellos privatizaron los beneficios y ahora quieren socializar las pérdidas”, añade.
Con la consigna “no debemos, no pagamos” los manifestantes también hicieron patente su indignación contra el anuncio que realizara el Banco Central Europeo (BCE) sobre la compra de deuda de países en problemas, pues temen que la “condicionalidad estricta” a la que se refería el presidente del ente, Mario Draghi, se traducirá en nuevos recortes para todos. “Basta ya de todo esto. Lo que da es vergüenza”, sentenciaba Víctor Manuel.
Pancarta en mano, Alicia Morales dice sentirse “harta”. Califica de “robo a mano armada” las políticas de Mariano Rajoy, mientras Miguel Aparicio, vaticina que habrá una “sublevación popular” si los banqueros no pagan por la crisis que ellos mismo han ocasionado.
Un joven español, Javier, asegura estar cansado de tantos recortes. “Al pueblo lo tienen abandonado y están imponiendo unos recortes en España que sólo benefician a la banca y a los poderosos”. Manifiesta con decepción que no tiene trabajo y que las perspectivas de encontrar actualmente un “curro” (como le llaman en España), no son nada buenas.
En la manifestación se hace evidente el sentimiento anti-Merkel que recorre toda Europa, a la par de los recortes.
En las pancartas puede verse la cara de la canciller alemana presentada como “Adolfa” Hitler. Merkel también hace de matador y hunde sus banderillas sobre un toro español que, de bravo, le queda poco.
Casi al final de la protesta, llega un comunicado, vía mensaje de texto, de los indignados de Portugal, otro país de la zona euro donde herr Merkel tampoco es bien recibida. Los jóvenes del 15-M leen el manifiesto en el que sus vecinos de Lisboa anuncian un calendario de movilizaciones para rechazar las políticas de austeridad.
En suma, habrá protesta en toda la península ibérica porque, durante los próximos días, en España las manifestaciones están a la orden del día./YVKE