Vivian Collazo Montano*
Un equipo internacional de geólogos descubrió el fragmento de un antiguo continente en el fondo del Océano Indico, una masa de tierra que se desprendió hace unos 60 millones de años mientras Madagascar y la India se separaban. Mauritia, nombre con el que ha sido bautizado, se encuentra escondido a miles de metros de profundidad, bajo abundante cantidad de lava entre las islas Reunión y Mauricio, según explican especialistas de Noruega, Sudáfrica, Gran Bretaña y Alemania, en un artículo divulgado en la revista Nature Geoscience.La ruptura de los continentes se asocia con columnas eruptivas, es decir, burbujas gigantes de roca caliente que suben desde el manto profundo y ablandan las placas tectónicas hasta al punto en que estas no resisten más y se terminan por fracturar, señala la investigación, que tiene su base en el análisis de los granos de arena de lava de la playa de Isla Mauricio.
Allí se encontraron circones, explican los autores del trabajo, cristales diminutos de silicato de circonio muy resistentes a la erosión, cuyas edades oscilan entre 660 y mil 970 millones de años.
Además, se realizó un nuevo cálculo de la tectónica de placas, que explica exactamente cómo y dónde los fragmentos terminaron en el Océano Índico, manifestaron los científicos quienes además consideran el lugar podría estar lleno de fragmentos de continente.
La Tierra que hoy conocemos tiene un aspecto muy diferente al que exhibía en sus inicios, hace unos cuatro mil 500 millones de años. Carente de atmósfera, impactada por múltiples meteoritos y con una actividad volcánica intensa, poco a poco su estructura y composición se fue modelando.
Vaalbará, es teóricamente el primero. Ur, surgió después, seguido de Kenorland, Columbia y Rodinia. Este último, hace más de mil millones de años, un gran continente del que derivaron los subsecuentes, aunque no se descarta la posibilidad de anteriores a éstos, integrados y desintegrados a lo largo del tiempo.
Más tarde fue Pangea, una masa única que luego se fracturó en dos, Laurasia al norte y Gondwana, al sur, separados por un océano, Testis. Posteriormente estas grandes masas de tierra siguieron fragmentándose hasta que los continentes adquirieron la disposición actual.
Laurasia dio origen a América del Norte, Europa y Asia, mientras que de Gondwana surgido hace 600 millones de años comenzó por fracturarse en el período jurásico y de ahí «nacieron» América del Sur, Australia, Antártida, África y alguna porción de Asia, como por ejemplo la India que derivaron hasta ocupar sus actuales posiciones.
Sin embargo, al parecer la superficie terrestre no mantendrá esta geografía por mucho más tiempo, ya que la rotura, dispersión y reunión de continentes es un proceso continuo y ya algunos investigadores aseguran que en un período entre 50 y 200 millones de años, la fuerte atracción polar fusionará al hemisferio occidental completo con Eurasia, y luego se unirán África y Australia a ese bloque, quedando por fuera la Antártida.