Por: Alvin Lezama
En reflexión reciente se mencionó brevemente cómo empresas transnacionales de consumo masivo de alimentos y bebidas, como McDonald, adaptan sus ofertas, sus menús, a los gustos locales, ya fuera añadiendo más especies o agregando platos locales en su oferta. Similar, sucede con las bebidas carbonatadas, en particular la más mundializada como es la Coca-Cola la cual se adapta ya sea modificando el sabor debido a los ingredientes disponibles (Caña de azúcar, fructuosa de maíz, azúcar de remolacha, etcétera) o debido al gusto local o a las exigencias de la legislación. Igualmente, cambian las estrategias comerciales y de marketing.
Es de interés en este escrito indagar sobre el rol de la cultura en la mundialización. En particular, se intentará explorar las adaptaciones debido a la cultura del mercado objetivo de un bien de consumo masivo como son los contenidos audiovisuales, en especial para cine y televisión.
Algunos hechos cómo los doblajes al castellano, son diferenciados no sólo entre España y América Latina, sino también entre los países del Sur y del Centro-Norte de la América Latina, por ejemplo: la novela chilena Isla Paraíso, la cual fué doblada al castellano neutro, hace presumir a quien escribe de una razón cultural como motivo; también, llama la atención las adaptaciones a nivel de la trama. ¿Por qué?, ¿para qué?
Dos premisas sirven de marco para esta exploración: la mediaciones entendidas como la participación del sujeto-audiencia como sujeto activo en el consumo del contenido y la cultura de masas como determinante en la cohesión social de los Estados Nación (Jesús Martín Barbero,”De los medios a las mediaciones”, 1985).
Este enfoque es contrario a “la mediación social” de Manuel Martín Serrano, 1977, en la que la audiencia es “programable”, la televisión representa una realidad de una manera y ésta se recibe sólo de esa manera como si fueran líneas de código de un programa de computación, con órdenes a ejecutar sin ambigüedad. Ésta es una visión sistémica que trata al sujeto como objeto. Las mediaciones planteadas por Jesús Martín Barbero rescatan el carácter polisémico del símbolo en el sujeto, por eso insiste el autor que las mediaciones a las que se refiere “están en el medio entre el medio de comunicación social de masas y el sujeto”. Igual, resalta en valor del símbolo en el humano, indicando que éste “tiene memoria”, contienen el lugar desde donde se piensa, se mira (Mediaciones, Barbero); quien escribe estas líneas amplia la tesis sobre el sentido y significado del símbolo, el mismo contiene el lugar donde se está, se hace, se tiene, se es, donde se existe como sujeto.
El empresario, productor, emprendedor, proponen en su oferta y el cliente la valida en base a sus preferencias, ¿saberes, gustos o sabores, lugar desde donde existe?
Quizá otra teoría que pudiera ayudar en esta aproximación es la teoría del cultivo de George Gebner, 1956. Del mismo modo, la propuesta de teoría-análisis transaccional planteada por Eric Berne, 1958, donde se analizan las transacciones sociales, la comunicación y el comportamiento de los sujetos participantes. Ambas teorías exceden el breve alcance de la presente reflexión.
En esta oportunidad se pondrá bajo la lupa dos populares series de televisión internacionalizadas, se trata de la serie original coreana “El Buen doctor”, basada en la novela del guionista surcoreano Park Jae-beom “Good Doctor”, estrenada el 5 de agosto del 2013, con una temporada y 20 capítulos, y su versión estadounidense, estrenada 2017. Esta serie también se versionó el 2018, en Japón, y en el 2019, en Turquía, como “Doctor Milagro” con una versión internacional. La versión estadounidense se tituló “The Good Doctor”, se estrenó el 25 de septiembre del 2017, se grabaron y emitieron 7 temporadas, con un total de 126 episodios, su difusión se extendió más allá del país a través de la oferta de la TV paga, en este momento se transmite la última temporada.
La trama central se desarrolla en torno a un joven con trastorno de espectro autista con el síndrome de Savant (síndrome del Sabio) perteneciente a una familia humilde y disfuncional de Corea del Sur: hermano mayor, guardián, y padre maltratador de madre e hijo especial. Dos hechos marcan el propósito del joven Park Shi On (Shaun Murphy en EE.UU.), la muerte de su mascota, un conejo, de manos del padre y posteriormente un accidente en un viejo túnel de la línea de ferrocarril de la zona, causando la muerte prematura del hermano mayor aún niño; ello encauza la vida y el interés por la medicina del niño Shi On (Shaun). Esta capacidad intelectual y motivación por la medicina del niño son captadas por un joven médico que hace su práctica rural en la comunidad donde vive el niño, convirtiéndose en su tutor y padrino. El joven Shi On obtiene su formación como médico cirujano pero por su condición autista se le rechaza la licencia para el ejercicio, sin embargo, se consigue un excepción: se le pondrá a prueba como residente por seis meses en un hospital para que demuestre su capacidad de adaptación a la dinámica de un hospital y al trabajo en equipo. Allí transcurre la trama, como telenovela en Corea del Sur, y su adaptación al formato serie en Estados Unidos.
En Venezuela, se transmitieron la versión estadounidense “The Good Doctor”, por TV paga, y la original coreana “El buen doctor” y la versión turca “Doctor Milagro” dobladas al castellano, por señal abierta. La versión original “El Buen Doctor”, doblada al castellano, está disponible en la plataforma digital Dailymotion.
Se desconoce si han habido mediciones de audiencia en los países de la región de América latina y el Caribe que permitan saber el grado de preferencia y aceptación de esta serie, en original y sus versiones.
Se harán comentarios sobre la original, “El Buen Doctor” y la versión estadounidense “The Good Doctor” de la serie como cualquier mortal, ciudadano de a pie, desde mi lugar.
De la serie original el Buen Doctor, lo único que nos es común es el idioma hablado, ya que está doblada en un castellano neutro, de resto transcurre en un país asiático, del que no logramos diferenciarles, a nivel de rasgo culturales ni apariencia física, del resto de los países que conforman este continente, sabemos que es Corea del Sur, tal vez, por los escritos en los documentos que aparecen en los episodios. Todos los personajes son asiáticos, no hay ningún extranjero, no hay autoreconocimiento con algún fenotipo que sea común a los de nuestra región. Igualmente, no hay ningún aspecto cultural común con la región de América Latina y el Caribe, ni comida, ni baile, ni hábitos, ni religión. En la trama hay una lucha de poder, las típicas de las corporaciones para privatizar la salud, pero suele ser una trama secundaria de muy poca figuración. El único elemento de enganche con la audiencia que ofrecen es en la trama principal del médico residente autista. La mundialización como propósito se podría decir que es cero, desde el punto de vista del autoreconocimiento en la serie con otras nacionalidades y culturas.
De la serie “The Good Doctor”, hay un giro en la puesta en escena de 180°, conservando la trama original, los personajes reflejan la composición de la población estadounidense, con sus minorías representadas en los personajes: afrodescendientes, asiáticos y latinos. Incluso con un juego de roles y de poder, donde estas minorías se disputan jerarquías de poder, sea en la presidencia del hospital o en la jefatura de cirugía, o en la competencia entre los residentes por la preferencia de los tutores o profesores, etc. Es decir, las minorías ascienden en la escala social y en la jerarquía de poder. ¿Será un metamensaje para esta parte de la población? Hay también rasgos culturales propios de países de la región que enganchan como la comida mexicana y la tequila, claro son solo rasgos de la cultura mexicana, pero obedecen a la síntesis que hacen los norteamericanos de los latinos, donde ésta cultura se simplifica e iguala. Es común ver en las novelas producidas en los EE.UU. a hermanos de sangre, padres, madres, hijos e hijas con nacionalidades mezcladas: mejicanos, colombianos, puertorriqueños, cubanos, salvadoreños y ahora venezolanos, sin ninguna diferenciación. ¿Esto será adrede o es sólo ignorancia? Hay una síntesis, comprensión con pérdidas, de la identidad y el imaginario de la región de América Latina, de su pluralismo y diversidad cultural, ¿será una síntesis que apunta hacia la creación de una cultura de masas que agrupe a toda la región, con su respectiva inclusión en la jerarquía cultural establecida por los estadounidenses?
Jesús Martín Barbero, en sus investigaciones, llega a la conclusión de que la cultura de masas es creación de los Estados-Nación (lo popular y lo masivo, Barbero), que tomaron de las culturas populares algunos de sus rasgos y los adoptaron como la cultura de masas de toda la nación; como ejemplos cita a Francia, Inglaterra y España.
Que diferencias adicionales se pudieron apreciar, en esta primera lectura, el contraste entre la competencia individual “a cuchillo” de los residentes en la versión estadounidense y la cooperación entre los residentes, alentada por el tutor, en la versión original; en las intervenciones quirúrgicas, aún cuando uno o dos residentes participan activamente, todos los residentes se involucran; en la versión original la motivación de doctor Shi On es convertirse en cirujano pediátrico para salvar a los niños y niñas, esta motivación desaparece o se minimiza en la versión estadounidense la motivación del doctor Shaun Murphy es convertirse en cirujano, de hecho, en la mayoría de los episodios se atienden adultos; en la versión estadounidense no se cuestiona la medicina privada, como negocio, con fines de lucro, en la versión original el hospital es manejado por una fundación sin fines de lucro que es amenazada por la adquisición hostil de una corporación farmacéutica.
Conjeturas
.-El mismo contenido o tema ‒el mismo refresco‒ con variaciones ‒sabores‒ relativas al lugar de los sujetos objetivos, audiencia.
.-Emergencia progresiva de una cultura de masas más amplia geográfica y culturalmente, difundida por todos los medios, para facilitar la mundialización en el consumo y más.
.-Las culturas populares sobreviven porque son de tradición oral, se transmiten de generación en generación. Si esta tradición desaparece se pierden, si no se conocen ni practican estas costumbres, se dejará de querer. Así, ¿quién y cómo se fijaría la Identidad y el imaginario común?
.-Los medios de comunicación social de masa “cultivan” a través de sus contenidos, no solo entretienen. Cuánto aportan hoy las plataformas digitales y los medios sociales.
¿Qué hacer?
.-Trabajar en una cultura de masas de la región de América Latina y el Caribe, ¿pero cómo?, difundiendo y aprendiendo de las culturas populares de los países de la región. En el mapa cultural mundial, elaborado a partir de la encuesta mundial de valores de Inglehart-Wezel, la región es una de las ocho regiones culturales en las que está dividido el mundo, ese podría ser un buen punto de partida.
.-Crear contenido y medios de comunicación de masa que nos representan, no sólo cultural, sino social, económica y políticamente.
.-Investigar sobre la dinámicas de las culturas populares de los países de la región, en especial, las que se difunden por los medios de comunicación social de masas./UN
