Colombia/ Ivan Cepeda Castro , Perfil

Nos permitimos presentar un breve y sustancioso perfil del candidatoa a la presidencia de la república por el Pacto Histórico Iván Cepeda Castro, contribuyendo así a la real información, frente a la mediática manipuladora y su campaña de desprestigio y satanización de la figura que representa dignidad y responsabilidad ante lo sucedido en epocas pasadas en la república de colombia.

Iván Cepeda Castro nació en Bogotá, Colombia, el 24 de octubre de 1962. Es defensor de derechos humanos y trabajador por la paz, con estudios de pregrado en filosofía (1987, Universidad San Clemente de Ohrid de Sofía, Bulgaria) y maestría en Derecho Internacional Humanitario (2002, Universidad Católica de Lyon, Francia). Se hizo merecedor del Premio Medalla de la Libertad ‘Roger Baldwin’, otorgado por la organización Human Rights First, en 2007. También del reconocimiento especial del Premio Franco – Alemán de Derechos Humanos, ‘Antonio Nariño’, en 2015. Representante a la Cámara 2010 – 2014 (39.000 votos en Bogotá). Senador 2014 – 2018 (80.000 votos), y reelecto para el período 2018 – 2022 (78.000 votos). Entre los 2012 y 2016 fue acilitador del proceso de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP. Entre 2014 y 2018, fue facilitador de los diálogos entre el Gobierno y el ELN. Entre 2015 y 2018, fue facilitador del proceso de sometimiento a la justicia entre el Gobierno y el llamado ‘Clan del Golfo’. Es uno de los fundadores del movimiento Defendamos la Paz. En la última década, ha sido copresidente de las comisiones de paz de la Cámara de Representantes y del Senado de la República. Su padre Manuel Cepeda Vargas, político de izquierda y senador de la Unión Patriótica, fue asesinado en agosto de1994 por agentes del Estado en complicidad con paramilitares.

Desde hace 25 años se dedica a la defensa de los derechos humanos y a la búsqueda de la paz en Colombia. Durante su labor parlamentaria, ha sido reconocido, año tras año, como uno de los mejores congresistas según líderes de opinión en la encuesta de la reconocida firma colombiana Cifras & Conceptos. En 2012, la Revista Semana lo escoge entre los cinco mejores congresistas de la legislatura 2010 – 2014. Resaltan su trabajo en temas de derechos humanos,  paz, víctimas y los debates de control político.

Ha sido uno de los principales líderes en el campo de la búsqueda de la paz para Colombia. Desde 2012, fue facilitador del proceso de conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, Farc- Ep. Desde 2015, se ha desempeñado también como facilitador de los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, Eln. En ese mismo período, se  desempeñó como mediador para la entrega a la justicia del llamado Clan del Golfo. Ha sido copresidente de la Comisión de paz de la Cámara de Representante y del Senado de la República, y desde esa posición ha impulsado la participación de las organizaciones sociales en los procesos de paz. Ha jugado un papel relevante en el proceso de implementación normativa del Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las Farc-Ep.

Hoja de vida completa aquí 
Reseña histórica de su trabajo

Ha sido uno de los principales líderes en el campo de la búsqueda de la paz para Colombia. Desde 2013, fue facilitador del proceso de conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, Farc- Ep. Desde 2015, se ha desempeñado también como facilitador de los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, Eln. En ese mismo período, se ha desempeñado como mediador para la entrega a la justicia del llamado Clan del Golfo. Ha sido copresidente de la Comisión de paz de la Cámara de Representante y del Senado de la República, y desde esa posición ha impulsado la participación de las organizaciones sociales en los procesos de paz. Ha jugado un papel relevante en el proceso de implementación normativa del Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las Farc-Ep.

Hizo parte del movimiento Colombianos por la paz, que medió para la liberación de varios secuestrados entre 2009 y 2010.

En el Congreso de la República, ha realizado más de 30 debates de control político, siendo el más sonado el que llevó a cabo en septiembre de 2014 sobre los nexos del expresidente Álvaro Uribe con narcotraficantes y paramilitares. En sus debates ha cuestionado, además, el despojo de tierras a los campesinos y su concentración en pocas manos, ha insistido en la necesidad de una verdadera reforma agraria en el país, ha mostrado los efectos negativos de la explotación de recursos minerales y energéticos a gran escala, la situación inhumana de las cárceles del país, la violencia sexual contra las mujeres en el conflicto armado, la situación de las víctimas y de las masivas violaciones de derechos humanos. En ejercicio del control político, durante estos años ha logrado que se investigue a más de 220 funcionarios de todos los niveles del Estado. En el plano legislativo, es autor de la Ley 1719 de 2014, contra la impunidad en casos de violencia sexual de la que han sido víctimas las mujeres con ocasión del conflicto armado.

Parte significativa de la labor de Iván Cepeda en el campo de los derechos humanos ha estado consagrada al reconocimiento del genocidio perpetrado contra los miembros del movimiento político Unión Patriótica, que desde mediados de la década de 1980 padeció una cadena de acciones criminales que ha dejado un saldo trágico: cerca de 5.000 de sus miembros víctimas de asesinatos, desapariciones forzadas, desplazamientos o exilios. Entre estas víctimas se cuentan dos candidatos presidenciales, ocho congresistas –incluido Manuel Cepeda- y otros líderes elegidos a cargos de representación popular.

En 2010, en compañía de sus abogados obtuvo la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Manuel Cepeda vs. Colombia, en la que el Estado colombiano fue declarado responsable en complicidad con grupos paramilitares, del asesinato del senador Manuel Cepeda, y de haber violado múltiples derechos del Senador, su familia y su colectividad política, la Unión Patriótica.

Fue fundador y vocero del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), organización nacida con el fin de agrupar a miles de familiares de víctimas de crímenes contra la humanidad perpetrados por agentes e instituciones estatales, y a cientos de organizaciones sociales. En la última década, el Movice ha logrado el progresivo reconocimiento social de la responsabilidad del Estado colombiano en actos de violencia cometidos en el contexto del conflicto armado que desde hace más de medio siglo ha provocado más de ocho millones de víctimas en Colombia[1]. El Movice también ha participado en la movilización y reclamo de comunidades campesinas por su derecho a las tierras despojadas, y por el derecho de retorno a sus poblaciones en condiciones dignas, así como por una reforma agraria que democratice la propiedad de la tierra.

En este orden de ideas, Iván Cepeda se ha enfrentado y ha denunciado la existencia de los grupos paramilitares y sus alianzas con sectores políticos y empresariales –la llamada parapolítica y la paraeconomía-. Asimismo, ha acompañado procesos de organización de las víctimas de las zonas rurales del país, de los campesinos, indígenas y afrodescendientes en muchas regiones que han sido objeto de incursiones violentas que han provocado desplazamientos y procesos de resistencia al terror.

Su trabajo por las víctimas y en busca de la paz de Colombia le ha significado innumerables amenazas contra su vida, el exilio entre los años 1998 y 2004, y la persecución política en su país. Actualmente cuenta con medidas de protección ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

[1] Ese reconocimiento ha quedado plasmado en varios informes, declaraciones oficiales y normas: Informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, ¡Basta Ya!, informe de la Comisión de Memoria Histórica, declaración del presidente de la República Juan Manuel Santos, Ley 1448 de 2011.ván Cepeda Castro nació en Bogotá, Colombia, el 24 de octubre de 1962. Es defensor de derechos humanos y trabajador por la paz, con estudios de pregrado en filosofía (1987, Universidad San Clemente de Ohrid de Sofía, Bulgaria) y maestría en Derecho Internacional Humanitario (2002, Universidad Católica de Lyon, Francia). Se hizo merecedor del Premio Medalla de la Libertad ‘Roger Baldwin’, otorgado por la organización Human Rights First, en 2007. También del reconocimiento especial del Premio Franco – Alemán de Derechos Humanos, ‘Antonio Nariño’, en 2015. Representante a la Cámara 2010 – 2014 (39.000 votos en Bogotá). Senador 2014 – 2018 (80.000 votos), y reelecto para el período 2018 – 2022 (78.000 votos). Entre los 2012 y 2016 fue acilitador del proceso de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP. Entre 2014 y 2018, fue facilitador de los diálogos entre el Gobierno y el ELN. Entre 2015 y 2018, fue facilitador del proceso de sometimiento a la justicia entre el Gobierno y el llamado ‘Clan del Golfo’. Es uno de los fundadores del movimiento Defendamos la Paz. En la última década, ha sido copresidente de las comisiones de paz de la Cámara de Representantes y del Senado de la República. Su padre Manuel Cepeda Vargas, político de izquierda y senador de la Unión Patriótica, fue asesinado en agosto de1994 por agentes del Estado en complicidad con paramilitares.

Desde hace 25 años se dedica a la defensa de los derechos humanos y a la búsqueda de la paz en Colombia. Durante su labor parlamentaria, ha sido reconocido, año tras año, como uno de los mejores congresistas según líderes de opinión en la encuesta de la reconocida firma colombiana Cifras & Conceptos. En 2012, la Revista Semana lo escoge entre los cinco mejores congresistas de la legislatura 2010 – 2014. Resaltan su trabajo en temas de derechos humanos, paz, víctimas y los debates de control político.

Ha sido uno de los principales líderes en el campo de la búsqueda de la paz para Colombia. Desde 2012, fue facilitador del proceso de conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, Farc- Ep. Desde 2015, se ha desempeñado también como facilitador de los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, Eln. En ese mismo período, se desempeñó como mediador para la entrega a la justicia del llamado Clan del Golfo. Ha sido copresidente de la Comisión de paz de la Cámara de Representante y del Senado de la República, y desde esa posición ha impulsado la participación de las organizaciones sociales en los procesos de paz. Ha jugado un papel relevante en el proceso de implementación normativa del Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las Farc-Ep.

Hoja de vida completa aquí
Reseña histórica de su trabajo

Ha sido uno de los principales líderes en el campo de la búsqueda de la paz para Colombia. Desde 2013, fue facilitador del proceso de conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, Farc- Ep. Desde 2015, se ha desempeñado también como facilitador de los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, Eln. En ese mismo período, se ha desempeñado como mediador para la entrega a la justicia del llamado Clan del Golfo. Ha sido copresidente de la Comisión de paz de la Cámara de Representante y del Senado de la República, y desde esa posición ha impulsado la participación de las organizaciones sociales en los procesos de paz. Ha jugado un papel relevante en el proceso de implementación normativa del Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las Farc-Ep.

Hizo parte del movimiento Colombianos por la paz, que medió para la liberación de varios secuestrados entre 2009 y 2010.

En el Congreso de la República, ha realizado más de 30 debates de control político, siendo el más sonado el que llevó a cabo en septiembre de 2014 sobre los nexos del expresidente Álvaro Uribe con narcotraficantes y paramilitares. En sus debates ha cuestionado, además, el despojo de tierras a los campesinos y su concentración en pocas manos, ha insistido en la necesidad de una verdadera reforma agraria en el país, ha mostrado los efectos negativos de la explotación de recursos minerales y energéticos a gran escala, la situación inhumana de las cárceles del país, la violencia sexual contra las mujeres en el conflicto armado, la situación de las víctimas y de las masivas violaciones de derechos humanos. En ejercicio del control político, durante estos años ha logrado que se investigue a más de 220 funcionarios de todos los niveles del Estado. En el plano legislativo, es autor de la Ley 1719 de 2014, contra la impunidad en casos de violencia sexual de la que han sido víctimas las mujeres con ocasión del conflicto armado.

Parte significativa de la labor de Iván Cepeda en el campo de los derechos humanos ha estado consagrada al reconocimiento del genocidio perpetrado contra los miembros del movimiento político Unión Patriótica, que desde mediados de la década de 1980 padeció una cadena de acciones criminales que ha dejado un saldo trágico: cerca de 5.000 de sus miembros víctimas de asesinatos, desapariciones forzadas, desplazamientos o exilios. Entre estas víctimas se cuentan dos candidatos presidenciales, ocho congresistas –incluido Manuel Cepeda- y otros líderes elegidos a cargos de representación popular.

En 2010, en compañía de sus abogados obtuvo la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Manuel Cepeda vs. Colombia, en la que el Estado colombiano fue declarado responsable en complicidad con grupos paramilitares, del asesinato del senador Manuel Cepeda, y de haber violado múltiples derechos del Senador, su familia y su colectividad política, la Unión Patriótica.

Fue fundador y vocero del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), organización nacida con el fin de agrupar a miles de familiares de víctimas de crímenes contra la humanidad perpetrados por agentes e instituciones estatales, y a cientos de organizaciones sociales. En la última década, el Movice ha logrado el progresivo reconocimiento social de la responsabilidad del Estado colombiano en actos de violencia cometidos en el contexto del conflicto armado que desde hace más de medio siglo ha provocado más de ocho millones de víctimas en Colombia[1]. El Movice también ha participado en la movilización y reclamo de comunidades campesinas por su derecho a las tierras despojadas, y por el derecho de retorno a sus poblaciones en condiciones dignas, así como por una reforma agraria que democratice la propiedad de la tierra.

En este orden de ideas, Iván Cepeda se ha enfrentado y ha denunciado la existencia de los grupos paramilitares y sus alianzas con sectores políticos y empresariales –la llamada parapolítica y la paraeconomía-. Asimismo, ha acompañado procesos de organización de las víctimas de las zonas rurales del país, de los campesinos, indígenas y afrodescendientes en muchas regiones que han sido objeto de incursiones violentas que han provocado desplazamientos y procesos de resistencia al terror.

Su trabajo por las víctimas y en busca de la paz de Colombia le ha significado innumerables amenazas contra su vida, el exilio entre los años 1998 y 2004, y la persecución política en su país. Actualmente cuenta con medidas de protección ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

[1] Ese reconocimiento ha quedado plasmado en varios informes, declaraciones oficiales y normas: Informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, ¡Basta Ya!, informe de la Comisión de Memoria Histórica, declaración del presidente de la República Juan Manuel Santos, Ley 1448 de 2011.ván Cepeda Castro nació en Bogotá, Colombia, el 24 de octubre de 1962. Es defensor de derechos humanos y trabajador por la paz, con estudios de pregrado en filosofía (1987, Universidad San Clemente de Ohrid de Sofía, Bulgaria) y maestría en Derecho Internacional Humanitario (2002, Universidad Católica de Lyon, Francia). Se hizo merecedor del Premio Medalla de la Libertad ‘Roger Baldwin’, otorgado por la organización Human Rights First, en 2007. También del reconocimiento especial del Premio Franco – Alemán de Derechos Humanos, ‘Antonio Nariño’, en 2015. Representante a la Cámara 2010 – 2014 (39.000 votos en Bogotá). Senador 2014 – 2018 (80.000 votos), y reelecto para el período 2018 – 2022 (78.000 votos). Entre los 2012 y 2016 fue acilitador del proceso de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP. Entre 2014 y 2018, fue facilitador de los diálogos entre el Gobierno y el ELN. Entre 2015 y 2018, fue facilitador del proceso de sometimiento a la justicia entre el Gobierno y el llamado ‘Clan del Golfo’. Es uno de los fundadores del movimiento Defendamos la Paz. En la última década, ha sido copresidente de las comisiones de paz de la Cámara de Representantes y del Senado de la República. Su padre Manuel Cepeda Vargas, político de izquierda y senador de la Unión Patriótica, fue asesinado en agosto de1994 por agentes del Estado en complicidad con paramilitares.

Desde hace 25 años se dedica a la defensa de los derechos humanos y a la búsqueda de la paz en Colombia. Durante su labor parlamentaria, ha sido reconocido, año tras año, como uno de los mejores congresistas según líderes de opinión en la encuesta de la reconocida firma colombiana Cifras & Conceptos. En 2012, la Revista Semana lo escoge entre los cinco mejores congresistas de la legislatura 2010 – 2014. Resaltan su trabajo en temas de derechos humanos, paz, víctimas y los debates de control político.

Ha sido uno de los principales líderes en el campo de la búsqueda de la paz para Colombia. Desde 2012, fue facilitador del proceso de conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, Farc- Ep. Desde 2015, se ha desempeñado también como facilitador de los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, Eln. En ese mismo período, se desempeñó como mediador para la entrega a la justicia del llamado Clan del Golfo. Ha sido copresidente de la Comisión de paz de la Cámara de Representante y del Senado de la República, y desde esa posición ha impulsado la participación de las organizaciones sociales en los procesos de paz. Ha jugado un papel relevante en el proceso de implementación normativa del Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las Farc-Ep.

Hoja de vida completa aquí
Reseña histórica de su trabajo

Ha sido uno de los principales líderes en el campo de la búsqueda de la paz para Colombia. Desde 2013, fue facilitador del proceso de conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, Farc- Ep. Desde 2015, se ha desempeñado también como facilitador de los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, Eln. En ese mismo período, se ha desempeñado como mediador para la entrega a la justicia del llamado Clan del Golfo. Ha sido copresidente de la Comisión de paz de la Cámara de Representante y del Senado de la República, y desde esa posición ha impulsado la participación de las organizaciones sociales en los procesos de paz. Ha jugado un papel relevante en el proceso de implementación normativa del Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las Farc-Ep.

Hizo parte del movimiento Colombianos por la paz, que medió para la liberación de varios secuestrados entre 2009 y 2010.

En el Congreso de la República, ha realizado más de 30 debates de control político, siendo el más sonado el que llevó a cabo en septiembre de 2014 sobre los nexos del expresidente Álvaro Uribe con narcotraficantes y paramilitares. En sus debates ha cuestionado, además, el despojo de tierras a los campesinos y su concentración en pocas manos, ha insistido en la necesidad de una verdadera reforma agraria en el país, ha mostrado los efectos negativos de la explotación de recursos minerales y energéticos a gran escala, la situación inhumana de las cárceles del país, la violencia sexual contra las mujeres en el conflicto armado, la situación de las víctimas y de las masivas violaciones de derechos humanos. En ejercicio del control político, durante estos años ha logrado que se investigue a más de 220 funcionarios de todos los niveles del Estado. En el plano legislativo, es autor de la Ley 1719 de 2014, contra la impunidad en casos de violencia sexual de la que han sido víctimas las mujeres con ocasión del conflicto armado.

Parte significativa de la labor de Iván Cepeda en el campo de los derechos humanos ha estado consagrada al reconocimiento del genocidio perpetrado contra los miembros del movimiento político Unión Patriótica, que desde mediados de la década de 1980 padeció una cadena de acciones criminales que ha dejado un saldo trágico: cerca de 5.000 de sus miembros víctimas de asesinatos, desapariciones forzadas, desplazamientos o exilios. Entre estas víctimas se cuentan dos candidatos presidenciales, ocho congresistas –incluido Manuel Cepeda- y otros líderes elegidos a cargos de representación popular.

En 2010, en compañía de sus abogados obtuvo la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Manuel Cepeda vs. Colombia, en la que el Estado colombiano fue declarado responsable en complicidad con grupos paramilitares, del asesinato del senador Manuel Cepeda, y de haber violado múltiples derechos del Senador, su familia y su colectividad política, la Unión Patriótica.

Fue fundador y vocero del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), organización nacida con el fin de agrupar a miles de familiares de víctimas de crímenes contra la humanidad perpetrados por agentes e instituciones estatales, y a cientos de organizaciones sociales. En la última década, el Movice ha logrado el progresivo reconocimiento social de la responsabilidad del Estado colombiano en actos de violencia cometidos en el contexto del conflicto armado que desde hace más de medio siglo ha provocado más de ocho millones de víctimas en Colombia[1]. El Movice también ha participado en la movilización y reclamo de comunidades campesinas por su derecho a las tierras despojadas, y por el derecho de retorno a sus poblaciones en condiciones dignas, así como por una reforma agraria que democratice la propiedad de la tierra.

En este orden de ideas, Iván Cepeda se ha enfrentado y ha denunciado la existencia de los grupos paramilitares y sus alianzas con sectores políticos y empresariales –la llamada parapolítica y la paraeconomía-. Asimismo, ha acompañado procesos de organización de las víctimas de las zonas rurales del país, de los campesinos, indígenas y afrodescendientes en muchas regiones que han sido objeto de incursiones violentas que han provocado desplazamientos y procesos de resistencia al terror.

Su trabajo por las víctimas y en busca de la paz de Colombia le ha significado innumerables amenazas contra su vida, el exilio entre los años 1998 y 2004, y la persecución política en su país. Actualmente cuenta con medidas de protección ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

[1] Ese reconocimiento ha quedado plasmado en varios informes, declaraciones oficiales y normas: Informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, ¡Basta Ya!, informe de la Comisión de Memoria Histórica, declaración del presidente de la República Juan Manuel Santos, Ley 1448 de 2011.

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