Cuando solo vemos números, el daño pasa inadvertido

En realidad, hacen falta las buenas noticias. Aquellas capaces de poner en grandes titulares el logro de los objetivos. No importa de cuáles se trate, si los del milenio o de desarrollo sostenible, de cuya existencia pocos ciudadanos se han enterado. Pueden ser objetivos mínimos, pequeños, locales, éxitos comunitarios cuya suma vaya consolidando avances para los más pobres, pero cuya influencia alcance a sus vecinos y de allí adquieran la fuerza necesaria para generar las transformaciones que el país necesita Seguir leyendo «Las buenas noticias»
Por Carolina Vásquez Araya