Pura Maria Garcia
(Pongo, como primera palabra, la palabra respeto. No por la clase política, sino hacia las prostitutas)
Tiene resaca del estado de embriaguez en el que ha pervivido durante los últimos años. Ha asistido a una fiesta interminable y exclusiva, donde los sobres repletos de dinero iban y van de una mano (sucia) a otra; donde el mercadeo de cargos, inexistentes antes de que fueran creados a medida para aquellos a quienes se le adeudaban impagables favores, era y es practica rutinaria e inocente; donde se hizo, y se hace patente, un matiz nuevo de la teoría de los vasos comunicantes: bolsillos comunicados para contener lo robado al ciudadano ignorante y anestesiado, trasvase de una liquidez ajena que desertiza la esperanza de las víctimas de su robo. Seguir leyendo «UNA PROSTITUTA LLAMADA “POLÍTICA”» →