
Contra la ideología de la clase dominante en las aulas
Fernando Buen Abad Domínguez/Rebelión
“Necesitamos otra educación para otra sociedad y otra sociedad para otra educación” KM
Es ahora, precisamente ahora, cuando más importancia cobra la lucha por un modelo de Educación emancipado capaz de servir a la emancipación de la Educación. A la vista está el fracaso rotundo del modelo capitalista que, interesado exclusivamente en generar mano de obra calificada para explotarla, no sólo ha sido incapaz de garantizar el desarrollo de la humanidad sino que se ha convertido en una maquinaria infernal de destrucción y miseria. La “Educación” que el capitalismo provee, es insolvente para sí y es un peligro para el futuro de los pueblos. Debimos haberlo aprendido ya. Según la UNESCO, se prevé que en el año 2020 haya 125 millones de estudiantes universitarios. ¿Con qué contenidos? ¿Al servicio de qué intereses? Actualmente, hay más de 110 millones de estudiantes de enseñanza superior en el mundo. Una mayoría de ellos manteniendo el negocio de la Educación burguesa. Seguir leyendo «La Lucha por la Educación»
Fernando Buen Abad Domínguez
No deben ser pocos los que piensan que hay que espiar a algunos “por el bien de todos”. Sólo así se explica el gasto descomunal que anualmente se hace en materia de cámaras ocultas, organización de cuerpos policiacos o militares especializados en “escuchas” telefónicas y en contratación de detectives privados. ¿Qué derecho les asiste? Algunos justifican su lógica del espionaje con argumentos mercantiles, otros los justifican con argumentos conspirativos o represores… son todos lo mismo, todos son argumentos sectarios. Son agentes de espionaje estructural los banqueros, los empresarios, los clérigos y los terratenientes. La moral burguesa. “En 1987 la humanidad despilfarró cerca de 20 mil millones de dólares en actos de espionaje”.[1] Espían hasta para mentir.
Tras el horror por los crímenes y el atentado en Noruega, lo que más hiela la sangre es la ideología del asesino, su cinismo y la familiaridad con que sus “ideas” se publicitan en todo el mundo. 




