Fernando Buen Abad Domínguez
En una situación Revolucionaria, en un mundo que no estuviera “patas arriba”, un “Ministro”, bajo una verdadera democracia participativa, que “mande obedeciendo” a la clase trabajadora, fiel a “carta cabal” con lo que su pueblo ordena… debiera ser un gran motor de crítica, autocrítica y gestión inmediata. Debiera ser un adalid del santiamén, un rayo preciso, sensible y vitalizador, en fin, una expresión nítida, transparente y refrescante de la lucha de clases, de la moral triunfadora y de la creatividad alegre. ¿Estamos muy lejos de eso? Seguir leyendo «Ética de Ministros»





Fernando Buen Abad Domínguez
No deben ser pocos los que piensan que hay que espiar a algunos “por el bien de todos”. Sólo así se explica el gasto descomunal que anualmente se hace en materia de cámaras ocultas, organización de cuerpos policiacos o militares especializados en “escuchas” telefónicas y en contratación de detectives privados. ¿Qué derecho les asiste? Algunos justifican su lógica del espionaje con argumentos mercantiles, otros los justifican con argumentos conspirativos o represores… son todos lo mismo, todos son argumentos sectarios. Son agentes de espionaje estructural los banqueros, los empresarios, los clérigos y los terratenientes. La moral burguesa. “En 1987 la humanidad despilfarró cerca de 20 mil millones de dólares en actos de espionaje”.[1] Espían hasta para mentir.
Tras el horror por los crímenes y el atentado en Noruega, lo que más hiela la sangre es la ideología del asesino, su cinismo y la familiaridad con que sus “ideas” se publicitan en todo el mundo. 