Por: Atilio Borón
Lágrimas hay de diversos tipo. Algunas, las más corrientes, son de tristeza. Otras resuman melancolía. Hay otras que expresan la indignación y la impotencia ante una ofensa que no puede ser contestada o reparada. Pero hay algunas, que me embargan por momentos, que ponen de manifiesto un impulso criminal que sólo por un arduo esfuerzo de mi conciencia logro controlar y apaciguar. Seguir leyendo «Fidel, los fascistas y un desborde de la imaginación»





