
Por Ilka Oliva Corado

Por Ilka Oliva Corado

Por: Ilka Oliva Corado
Tenía 16 años cuando escuché por primera vez hablar de Ernesto “Che” Guevara, yo estudiaba magisterio de Educación Física y el R, que me doblaba la edad, egresado de la misma escuela, trabajaba en la Dirección General de Educación Física, que quedaba a un costado de la escuela, éramos amigos, éramos amigos porque yo no aceptaba ser su novia, pero él siempre estaba ahí, como pretendiente de planta, me acompañaba por las tardes a la parada de autobús en la 4ta. Avenida y 18 calle de la zona 1, en la capital guatemalteca. Nos íbamos desde la 12 avenida, por toda la 18 calle y él aprovechaba para hablarme de guerrillas, trova y revoluciones. Seguir leyendo «Mi encuentro con el Che»
De niña recuerdo que después de vender helados en el mercado los fines de semana, regresaba a la casa al filo de las dos de la tarde, (entre semana a las 12:30 porque a la 1 entraba a estudiar) y agarrábamos camino con mis amigos, costal en la mano cada uno, a recoger basura de casa en casa para irla a tirar al barranco, nos pagaban 25 centavos por costal.
Estamos a un pelo de que Estados Unidos y su jauría, invadan Venezuela. Los primeros es abrir espacio terrestre, marítimo y aéreo serán Brasil, Colombia y Argentina, sus gobernantes ya están a gatas. ¿Alguien le creyó el cuento de La Paz a Juan Manuel Santos? Irán con sus tanquetas oxidadas a lanzar bazucazos a sus hermanos: de sangre, de leche, de corazón y de patria. Seguir leyendo «Liquidar a Venezuela porque muerto el chucho se acabó la rabia»
Cualquier forma de lucro a costillas de los migrantes indocumentados es una ganga. Es un negocio rentable, muy rentable como el de la trata de personas para fines de explotación sexual, laboral o tráfico de órganos, es por eso que quienes más lo sufren son los parias, ¿quién por ellos?
Hubiera resultado tan fácil que Cristina al siguiente día de terminado su mandato presidencial en Argentina, agarrara sus tiliches y se largara al extranjero; total que había cumplido lo que le correspondía como jefa de gobierno. Lo mismo hubiera hecho Dilma cuando le dieron el golpe de Estado, lo más fácil: largarse y no voltear atrás. Pero se quedaron y no para estar de brazos cruzados, lo mismo que Lula que no ha parado un día. Seguir leyendo «Resistir, resistir, resistir»
El norte no siempre es Estados Unidos, el norte, para los migrantes y desplazados es un lugar lejano al que van en busca de la utopía. Obligados por las circunstancias, esas circunstancias tienen responsables: un Estado inoperante, un sistema avasallador por tradición y una sociedad inhumana e insensible. Seguir leyendo «El norte, la emigración inminente»
Desde el inicio de los días, el sistema patriarcal nos ha impuesto hasta la forma en la que debemos caminar o sentarnos, todo respecto al rol de género y no hablemos de comportamientos porque vienen por categorías dependiendo los estereotipos y los prejuicios; que vienen por patrones de crianza o bien, nosotros ya mulones optamos por patentarlos como propios a conveniencia. Seguir leyendo «La familia tradicional como imposición (+Audio)»
A esta hora en cualquier calle, bar, rincón, casa y montarral de Latinoamérica, están violando a una niña, adolescente y mujer, en los próximos cinco minutos serán docenas más de abusadas, al medio día serán cientos y al llegar la noche, miles. De ellas la mayoría serán golpeadas, muchas asesinadas en crímenes de odio, algunas desaparecerán y jamás se sabrá de ellas, posiblemente mueran en los infiernos de la trata de personas; y de otras aparecerán sus cuerpos desmembrados en cualquier calle, en una bolsa de basura o un costal. De esas niñas, adolescentes y mujeres violentadas, cientos quedarán embarazadas.
No nos alcanzará la vida ni la historia del tiempo, para arrepentirnos como latinoamericanos si dejamos que los buitres carroñeros despedacen a Venezuela.