
Sabemos bien que quien se baña en Viernes Santo se convierte en pescado. Viceversamente los peces que saltan a la playa en Domingo de Ramos se vuelven temporadistas. Empieza así la mutua devoración entre quienes se vuelven pescados por estar en pecado y quienes comen pescado por no caer en pecado. Eso explica el milagro de la multiplicación de los peces pero no el de la multiplicación de los precios. /Sigue Leyendo

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Matar el tiempo no es fácil porque él se pasa todo el tiempo matándonos. Los pasatiempos son inútiles porque todos matan de aburrimiento. El pasado es memoria y el presente está siempre convirtiéndose en un futuro que todavía no existe. Volver al pasado no es matar el tiempo sino suicidarnos. 