
1 ¿Qué ha sido Venezuela para nuestros narradores? Para los románticos, compilación de anécdotas de picaresca costumbrista; para los positivistas, catálogo de taras raciales hereditarias agravadas por el mestizaje; para los izquierdistas, relampagueante violencia prometeica. En el último tercio del siglo XX, sin embargo, se va perfilando una narrativa que intenta la recuperación de una imagen del país sin el cotejo con un proyecto sociopolítico de gran escala. Me gusta llamarla la teluricidad personal: el retorno al terruño, pero no desde la óptica del reformista que regresa como predicador, sino desde la del hombre que espiritualmente nunca se ha separado de su región, al extremo de ser una misma cosa con ella. Seguir Leyendo

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Matar el tiempo no es fácil porque él se pasa todo el tiempo matándonos. Los pasatiempos son inútiles porque todos matan de aburrimiento. El pasado es memoria y el presente está siempre convirtiéndose en un futuro que todavía no existe. Volver al pasado no es matar el tiempo sino suicidarnos. 