Por: Alvin Lezama
El dinero para muchos es un dolor de cabeza, de varias formas; ya sea porque es escaso y cuesta ganárselo como empleado, trabajador por cuenta propia o emprendedor; o por que se tiene un excedente, después de cubrir sus necesidades, o se tiene en abundancia y pierde valor o poder adquisitivo rápidamente, independientemente de usted, puede que sea por los vaivenes del mercado cambiario, por las políticas monetarias y fiscales de los gobiernos y sus Bancos Centrales o por las crisis financieras de alcance mundial. La recurrencia y magnitud de las últimas crisis económicas mundiales han sido financieras ‒6 de las 14 crisis mundiales de los últimos 150 años, (7-7-2020, BBC mundo)‒, han desbordado las regulaciones y el control de los gobiernos.
El dinero, tener y no tenerlo, preocupa, angustia.
El dinero se vuelve una papa caliente, si se tiene de sobra hay que moverlo, invertirlo, si es escaso hay que rendirlo y buscarlo. En una economía de mercado, “si no hay leal no hay lopa”.
Este dinero ha evolucionado tecnológicamente hablando, ha pasado de una forma física basada en la sal, las conchas de mar, los granos de algún cereal o leguminosa, pepitas de oro, perlas, etcétera, aceptados y acordadas por una comunidad de intercambio; a una forma física más elaborada en piezas de aleaciones de metal formando un sistema de monedas, con pesos y tamaños, certificadas por una autoridad, reconocida y aceptada por los participantes de un mercado; luego, este medio se transforma en papel moneda emitido por un Banco Central de un Estado Nación, quien lo emite y respalda; sigue su metamorfosis y toma forma electrónica emitida ahora por la banca comercial en la forma conocida como dinero bancario. Hoy transita hacia la forma digital total, al dinero programable, al dinero algorítmico, pero con la variante de dos corrientes: el emitido por los Bancos Centrales, afín al sistema monetario internacional establecido; y el emitido por particulares como dinero complementario o alternativo, algunos contra sistema.
En su evolución histórica el dinero se complejiza y pasa de un simple medio de intercambio de valor a un ecosistema, con más tecnología, con más participantes, intereses y roles, hasta llegar a lo que tenemos hoy: un sistema monetario internacional y sistemas monetarios nacionales, que le conforman y complementan. Ya no sólo es la autoridad que emite y certifica, se suman las instituciones del ejecutivo que regulan a los terceros intermediarios financieros, bancarios y no bancarios, a los inversionistas, fondos de inversión, a los mercados financieros nacionales, aseguradoras y casa de cambio; redes y medios de pago; redes de telecomunicaciones financieras nacionales e internacionales; instancias multilaterales e internacionales para la regulación y armonización de políticas monetarias, para la compensación y conciliación de pagos internacionales; los organismos multilaterales para financiación como el Fondo Monetario Internacional (FMI), bancos de desarrollo internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, entre tantos otros participantes.
En esa evolución, el dinero, como medio de intercambio de valor terminó convirtiéndose en fin. Así se desarrolló una economía financiera mundial que supera en varios órdenes de magnitud el tamaño de la economía real mundial, esa donde se producen y consumen los bienes y servicios para satisfacer las necesidades fundamentales, que para la fecha debe estar rondando los US $100 billones.
¿Qué es la Internet de Dinero?, se podría decir que es la evolución, el próximo nivel hacia una red mundial que libera las relaciones sociales de intercambio de valor entre pares, entre las partes interesadas sin la necesidad de la intervención de un tercero que las regule y las controle.
La internet del dinero es una plataforma digital sobre la internet que ofrece un conjunto de tecnologías, hardware y software, que facilitan la innovación de nuevos ecosistemas de “dinero”, con sus productos y servicios asociados. Queda por saber si estos ecosistemas de dinero sobre Internet serán alternativos o complementarios al sistema monetario internacional actual basado en el USD Offshore o extraterritorial. A estos nuevos ecosistemas se les suele llamar criptomonedas, en febrero del 2023 CoinMarketCap listó 8.000 criptomonedas (12-2023, CoinMarketCap); más reciente, Coingeko en sus análisis de capitalización de mercado y volumen de operaciones, a nivel mundial, contabiliza 14.899 criptomonedas activas en las casas de cambio (17-7-2024, Coingeko). Se dice que deben existir un poco más de 20.000 criptomonedas. ¿En qué se diferencian estos ecosistemas de dinero sobre Internet?, en sus proyectos.
Con tantas alternativas, el dolor de cabeza sobre el dinero no se ha resuelto sino que se ha complicado, ahora se tienen que identificar a los proyectos honestos y con futuro de los zorros y camaleones.
El primer ecosistema de dinero sobre internet fué el Bitcoin, surgió en el 2009, hoy representa el 52,23% de un mercado de criptomonedas valorado en US $2.487 millardos (18-7-2024, Coingeko). Nada o poco se dice del tamaño de una economía real basada en puro Bitcoin o una economía digital Bitcoin, con lo cual inferimos sólo dos funciones de esta forma de dinero: depósito o reserva de valor y medio de circulación para facilitar un canal de cambio alternativo entre monedas locales y divisas. A pesar del número de criptomonedas hay una alta concentración, ocho cubren el 83,32% de la oferta.
¿Qué tienen en común estos ecosistemas de dinero sobre Internet?: los principios, el núcleo operativo y la forma de creación.
El núcleo operativo son las tecnologías de cadena de bloque (Block chain) que los soportan, éstas tienen la responsabilidad del registro, resguardo y seguridad de las transacciones, bajo los términos establecidos entre las partes involucradas en la relación social de intercambio de valor. Hoy existen más de 1.000 plataformas de cadenas de bloques.
Los principios son: ser una moneda descentralizada, los que significa cero control de alguna autoridad central, tales como los bancos o los gobiernos; construcción y operación de la infraestructura de la criptomoneda colectiva y colaborativa; cumplir con los principios de la internet como por ejemplo: ser neutral, justa, sin fronteras, sin discriminación y libre.
Inician con un documento fundacional público ‒white paper‒ elaborado por una persona o un colectivo de personas, identificados o anónimos, que establece las características, funciones, filosofía y condiciones para la participación de los interesados.
Conjeturas
A.-La Internet del dinero está en la fase de burbuja, de sobreestimaciones y subestimaciones, hay que prepárese para una crisis y la desaparición de grandes y pequeñas.
B.-Los esquemas colaborativos, la base de las criptomonedas, sin compromisos ni responsables no son sostenibles ni sustentables en el tiempo.
C.-En estos ecosistemas de dinero sobre Internet sin reglas ni acuerdos para operar consensuados por todos los participantes del ecosistema de dinero, desde inversionistas, usuarios y prestadores de servicios, desarrolladores de aplicaciones, etcétera, se termina imponiendo la ley del más fuerte, el darwinismo social, la supervivencia del más apto. El problema no se resuelve sólo cambia de forma, de escenario y de intensidad.
D.-La crisis del sistema monetario internacional vigente es una crisis de confianza y credibilidad, ambos son sentimientos humanos entre personas, gobiernos, países, instancias multilaterales, ésta no se resuelve delegando más funciones monetarias a las máquinas y los algoritmos para construir confianza y verdad.
E.-Aunque el dinero tiende a dejar de ser cosa y objeto, sigue siendo una relación social de intercambio de valor objetivada, es decir, descontextualizada, despersonalizada, distante, cuyas funciones ahora se diluyen entre las tecnologías digitales de vanguardia, por más que se les trate de comparar con el oro. ¡Dime de que presumes y te diré de que adoleces!
F.-Los países que regulan a las criptomonedas son aquellos que tienen economías avanzadas y de peso, con monedas duras internacionalmente. Esta regulación aumentará cuando esta oferta de dinero tenga mayor peso mundial, en cantidad de transacciones y número de usuarios.
¿Qué hacer?
.-Las apuestas en las criptomonedas ‒los ecosistemas de dinero sobre Internet‒ son de muy alto riesgo, quienes saben de inversiones recomiendan considerar lo invertido de inicio como un dinero perdido. Cabria parafrasear el refrán : ¡El que invierte en las criptomonedas por necesidad pierde por obligación!
.-Se sugiere indagar un poco más, a modo de ejemplo, sobre las tecnologías de cadenas de bloques empleadas en las criptomonedas, en particular, conocer el rol y el papel desempeñado por los participantes-inversores en la tecnología de valor llamados mineros y monederos, así como conocer las experiencias de los usuarios de estas primeras criptomonedas, las más representativas del mercado conocido. Tarea para la próxima reflexión.
