¡El dinero quedó desnudo, como el hombre lo trajo al mundo! 

Por: Alvin Lezama

Se acabó el cuento, has quedado al descubierto, las cualidades conferidas a tí como  confianza, garantía de promesa y compromiso de pago en las relaciones sociales de intercambio de valor no son tuyas sino del sistema del que eres parte y tienen su límite. Tú solo eras el medio  necesario para facilitar la expansión de  los mercados, el flujo de capitales,  bienes y servicios. Eres solo un medio y ya no eres necesario.

El Bitcoin, las monedas estables, el dinero digital, son la sucesión de eventos mundiales  de la crónica de una muerte anunciada, el final de una época donde el dinero  fue el protagonista, toda la retórica que le sostenía ha caído, ha quedado al descubierto, su magia se desvela solo era un truco, nada extraordinario, una invención humana, se acabó el misterio.

En diciembre del 2022 en un artículo titulado “¡Fin del dinero! ¿2023?”, hace tres años, su servidor planteó interrogantes  que los eventos posteriores las han respondido o dan una idea de las posibles respuestas, el panorama se ha aclarado. 

Desaparece el dinero, tangible, en metal, en papel, en plástico, electrónico, ese que le daba la sensación de seguridad y autonomía.  En simultáneo emergió  la banca por Internet a finales del siglo XX,  el pago móvil y las plataformas digitales de pago en internet en la última década, servicios que fueron abriendo y allanando el camino, la nueva arquitectura financiera llegaba, ahora la transacción es directa con el sistema monetario, a través de subsistemas tecnológicos intermediarios y de la industria financiera , una interacción sin rostro, sin humanos, disque para mejorar su experiencia.

Siempre habrá un tercero, un sistema

Siempre el sistema, y por supuestos las personas detrás que lo crean, lo gestionan y operan, inalcanzables e invisibles; el sistema es lo que importa, no son las monedas de metal, no es el papel, no es  la tarjeta, no es el saldo en su cuenta, ni el saldo en la billetera digital “en su poder”. Esa seguridad y autonomía que usted le confería al dinero en su bolsillo, debajo del colchón, era una ilusión.

Usted ya lo sabía en la práctica pero no estaba consciente de ello o se olvida de esas experiencias frustrantes  al ir al banco y conseguir retrasos, la excusa del cajero o cajera que respondía a su queja era  se cayó el sistema o tiene retrasos. O cuando un cajero automático no dispensaba dinero en efectivo de su cuentas y le ponía límites al retiro, usted se indignaba y con impotencia  decía a lo interno: por qué tiene que pasar esto, ese dinero es mío. Más dura fue  la lección si  había sido víctima de una crisis bancaria, que incluía a los bancos donde tenía su cuenta. 

Siempre habrá un tercero entre el intercambio de valor entre dos personas que no se conocen, en una economía de mercado.

El dinero con valor intrínseco tiene una falla de origen que lo hace insostenible 

Usted recuerda haber escuchado en el pasado cuando existían las monedas de metal que se desaparecían de la circulación   y en su lugar le daban vuelto con caramelos, luego, aparecía una nota de prensa donde se había descubierto el contrabando de monedas o un sitio que las acaparaban y las fundía, porque resultaban más valiosas materialmente (valor intrínseco) que el valor nominal con el que se acuñaban. 

Si se revisa la historia las monedas con metales como el oro y la plata se han implementado una y otra vez a lo largo del tiempo, sin lograr mantenerse, al final del imperio romano el denario de plata terminó teniendo solo el 2% de este metal.

Una moneda con valor intrínseco se saca de circulación, se atesora, se funde, se especula con ella. Por ejemplo, una moneda de plata pura de valor nominal 1 dólar  frente a 1 dólar bimetálico hecho de una aleación de cobre y níquel, la primera es la moneda buena, la segunda es la moneda mala, la moneda mala saca a la moneda buena de circulación, a este comportamiento le llamaron Ley de Gresham -principio económico  formulado en 1858 por el economista escocés Henry Dunning Macleod; se nombró así por ser Sir Thomas Gresham, un comerciante y  financiero de la corona inglesa, a quien se le atribuye la observación de este comportamiento en 1558.

 Pero este comportamiento igual sucede si está moneda local pierde valor frente otra foránea, que sea de fácil acceso y aceptación -de libre circulación-  como medio de pago en la economía local, de nuevo la moneda mala saca a la buena, está vez con el agravante que se use la moneda mala para comprar la buena. En este último caso, se ancla la economía real local a la moneda buena.

Así que una moneda no puede tener valor intrínseco o valor de mercado pues terminará siendo sacada de circulación, se convierte en un negocio en sí mismo y distorsiona la economía. 

Otra cosa distinta es una moneda con respaldo, ya sea en otra moneda o mejor en commodities, como el oro, eso fue lo que se trató de hacer con el acuerdo de Bretton Wood con el Patrón Dólar-oro, solo que los dueños del sistema monetario USD decidieron unilateralmente abandonar la convertibilidad. Es decir, nuevamente defraudaron la confianza depositada en ellos como sistema. 

Mantener en el tiempo el poder de compra del dinero

Es un espejismo, es solo un sistema contable que registra saldos, no es posible que él unilateralmente determine la dinámica de la economía y los mercados, es como si se tomara una foto que registra un evento en el tiempo pero no lo congela, la dinámica de la economía y los mercados no se detienen, la relación de las equivalencias de valor entre los productos cambian, la foto quedará como un recuerdo. 

En un debate breve sostenido sobre el tema, Emilio mencionaba 1 dólar estadounidense  en 1900 equivale a 38,8 dólares actuales, es decir, el dólar perdió  poder de compra, para Emilio es un tiempo razonable, pasaron 5 generaciones,  pero para un Morgan o Rothschild o Larry Flint o Warren Buffet sería una catástrofe.  No es el sistema monetario el que mantiene este poder de compra sino la dinámica económica.

¡Hay esperanza!

Es probable que con la emisión por los Bancos Centrales  de las monedas digitales se firme el acta de defunción del dinero, como medio de pago. 

Si se acompaña está medida con la creación de un medio de pago digital seguro, instantáneo y económico, tal vez se pueda recuperar soberanía. Pero recuerde que la fortaleza del sistema monetario depende  de la economía que se tenga, son co-dependientes.

¡Hay una guerra mundial silenciosa  entre sistemas monetarios! 

¿Adivinen quién lleva la delantera?

¡El valor  del dinero, una obsesión!

Por: Alvin Lezama

En la actualidad el valor del dinero es determinante en la vida cotidiana, en una economía de mercado es inevitable, se ha vuelto una obsesión.

El valor del dinero es el epicentro de la economía y la política, se intenta “naturalizar” bajo una racionalidad objetiva e incuestionable,  un andamiaje que comienza a tambalear. 

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Dejó de ser lo que era, la emisión monetaria (2)

Por:Alvin Lezama

La emisión monetaria es otra categoría y concepto que  perdió, a juicio de quién escribe,  en los hechos el significado y el sentido que se le atribuye.

¿Será por ignorancia,  ingenuidad o una actitud  complaciente de comunicadores sociales, formadoras de opinión, anclas, políticos, analistas y expertos que no se aclara este punto?, ¿con qué  propósito?, ¿el de confundir o manipular la opinión pública para sacar beneficio económico, financiero y político?

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Dejó de ser lo que era, el dinero (1)

Por: Alvin Lezama

Muchas cosas han cambiado aceleradamente en las últimas cuatro décadas modificando los significados y el sentido de conceptos y categorías financieras y económicas, entre otros: el dinero, la emisión monetaria, el circulante, el capital, la inflación monetaria, de igual manera, las teorías, leyes e hipótesis relacionadas, también puede que los modelos y supuestos que las sustentan ya no ayuden a describir, comprender y predecir las situaciones económicas y financieras de hoy.

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La Internet del dinero, ¿alternativa o complementaria?, ¿a qué y a quién?

Por: Alvin Lezama

El dinero para muchos es un dolor de cabeza, de varias formas; ya sea porque es escaso y cuesta ganárselo como empleado, trabajador por cuenta propia o emprendedor; o por que se tiene un excedente, después de cubrir sus necesidades, o se tiene en abundancia y pierde valor o poder adquisitivo rápidamente, independientemente de usted, puede que sea por los vaivenes del mercado cambiario, por las políticas monetarias y fiscales de los gobiernos y sus Bancos Centrales o por las crisis financieras de alcance mundial. La recurrencia y magnitud de las últimas crisis económicas mundiales han sido financieras ‒6 de las 14 crisis mundiales de los últimos 150 años, (7-7-2020, BBC mundo)‒, han desbordado las regulaciones y el control de los gobiernos.

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La sorprendente verdad sobre el origen del dinero

Por Rodrigo Bernardo Ortega

Dice el refrán tan antiguo como popular: “El dinero hace girar al mundo”, y parecería una obviedad, el dinero existe desde siempre. Sin embargo, el dinero tuvo un inicio, y no hay nada ‘natural’ en su desarrollo, es un producto de las culturas humanas, es una tecnología que se desarrolló de manera simultánea, independiente y con diferencias a lo largo y ancho del globo. Por tanto, todo podría haber recorrido un camino totalmente diferente.

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