LA PALABRA SITIADA: MEDELLÍN FRENTE A LA TENTACIÓN DE CENSURAR LA HISTORIA*

Por: RAFAEL RINCÓN P.

La cancelación del lanzamiento de un libro sobre la historia del M‑19 en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín, ordenada desde la Alcaldía Distrital, dejó al descubierto un síntoma inquietante: el poder político creyéndose autorizado para decidir qué memorias pueden circular y cuáles deben ser silenciadas. Aunque la ciudadanía impidió que la censura se consumara, el intento basta para encender las alarmas. En una democracia, la sola voluntad de prohibir un debate académico es ya una derrota del espíritu público.

EL ATAQUE A LA AUTONOMÍA ACADÉMICA

El episodio no es menor. El profesor JAIME NIETO, investigador con décadas de trabajo riguroso, fue objeto de un acto de deslegitimación que no se dirige solo a su persona, sino a la autonomía de la academia.

Cuando un gobierno local pretende clausurar un espacio de discusión porque el tema le resulta incómodo, lo que se erosiona es la arquitectura misma de la deliberación democrática.

La historia no puede ser administrada como un inventario de conveniencias políticas.

El escritor intenta mostrar la suerte de las terceras vías en Colombia y esa aproximación el poder local buscó censurarla.

LA MEMORIA Y LA PLURALIDAD

Colombia ha aprendido, a un costo doloroso, que la memoria no es un bloque homogéneo ni una versión oficial que pueda imponerse por decreto. La Comisión de la Verdad, la JEP, los procesos judiciales y las investigaciones académicas han mostrado que la comprensión del conflicto exige pluralidad de voces.

Pretender que un libro sobre el M‑19 constituye una amenaza al orden público es desconocer que la democracia se fortalece cuando se discuten sus heridas.

LA REACCIÓN CIUDADANA

La reacción ciudadana fue ejemplar. Fue de resistencia inmediata. La gente se negó a aceptar la orden de cancelación y defendió el derecho a escuchar, preguntar y debatir. Ese gesto colectivo recordó algo esencial: la LIBERTAD DE EXPRESIÓN no es una concesión del poder, sino una conquista social que se ejerce y se protege. La censura no prosperó porque la ciudadanía no la permitió.

DEFENSA DE LA INTELIGENCIA PÚBLICA

Expresar solidaridad con el profesor JAIME NIETO es un acto de defensa de la inteligencia pública. No se trata de compartir todas sus tesis, sino de afirmar que ningún académico debe ser silenciado por investigar o narrar nuestra historia.

La democracia no teme a los libros; teme a quienes creen que pueden decidir cuáles merecen ser leídos.

Ninguna censura es aceptable, venga de donde venga. Una sociedad que prohíbe debates termina prohibiéndose a sí misma pensar.

Deja un comentario