Por: Cicerón Flórez Moya
Funcionarios del Gobierno del primer mando cayeron en la tentación y en la obsesión de ver a los colombianos activos en el paro como el bando enemigo, así marchen desarmados. A esa visión perturbadora se aferran los ministros de defensa (Diego Molano) y del interior (Daniel Palacios). Ellos acogieron con beligerancia extrema la instrucción del expresidente Álvaro Uribe según la cual la Fuerza Pública debe estar en función de la represión contra quienes hagan uso del derecho a la protesta, así sea en forma pacífica. También encontraron estímulo en la directiva del presidente Iván Duque de proceder empleando sus dotaciones de “protección”.
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