
Siempre he estado segura que los seres extraordinarios se marchan en días aciagos, de cielos encapotados llorando cántaros de lluvia. Don Eduardo Galeano se ha ido en un día así, hoy amaneció sollozando la niebla de la primavera estadounidense, despidiéndolo desde las primeras horas de la madrugada. Seguir leyendo «Don Eduardo Galeano de nosotros los nadies.»


Hijos de Satanás, blasfemias, pecadores impuros, aberración de la vida. Y así y así los religiosos adoctrinados en castidad y doble moral escupen su odio hacia las personas que han tenido los arrestos de vivir a pesar de la lacra que es esta humanidad. 