Por Manuel Cabieses Donoso *
Santiago de Chile (Prensa Latina) La Izquierda chilena necesita poner al día su programa, métodos de acción y referentes ideológicos para convertirse en alternativa de poder. El plumero revolucionario debería ser implacable con las telarañas del dogmatismo y con el polvo del oportunismo.
La lucha revolucionaria de nuestros días tiene un sesgo marcadamente cultural. Debe derribar la contracultura del capitalismo, que es hegemónica, y su ariete, el consumismo. Los golpes recibidos en ese terreno han sido muy duros. Son los caminos que nunca más se deben recorrer.
