Por: Cicerón Flórez Moya
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El entramado de la corrupción ha alcanzado en Colombia proporciones extremas. El costo que tiene para el país es indicativo de su magnitud y por consiguiente se imponen acciones de profundidad, con capacidad de desmontar el poder devastador de las mafias organizadas para su manejo. Sin un desmonte efectivo de ese monstruo la nación seguirá padeciendo la frustración de cuanto se emprenda como solución de los problemas que se padecen. Seguir leyendo «La lujuria de la corrupción»




Petro Urrego, en la autopista sur Municipio de Soacha Departamento de Cundinamarca; con la esperanza de derrotar en las urnas siempre y cuando haya igualdad de condiciones y juego limpio en la contienda electoral, a los amos y mentores de la corrupción, la desaparición, penalización de la protesta social; de la desaparición forzada y criminales empotrados en el poder y con solo “presuntos” delitos en altos cargos de la nación, agitando sus banderines, pendones, pasacalles y la consigna: “Voto decente, Petro Presidente” 




