La bicicleta con la que trato de emanciparme

Ilka Oliva Corad

Para cuando los tierreros se elevaban en polvaredas en las calles recién hechas en Ciudad Peronia, llegó una familia que puso una tortillería y también alquiler de bicicletas. Para tener esos dos negocios en un arrabal lleno de gente empobrecida, esa gente tenía dinero, tres empleadas (indígenas) que torteaban los tres tiempos y los hombres de la casa encargados del negocio de la renta de bicicletas que se contaban por docenas, eso para inicios de la década del noventa.

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¿Ahora sí despertará Ecuador?

Porque muchos votaron con enorme irresponsabilidad con la historia de su país, Ecuador se encuentra en esta segunda vuelta presidencial. Arauz tuvo que haber barrido en la primera vuelta, sepultado toda esperanza de la derecha neoliberal, pero no, muchos le fallaron a la memoria histórica y a su presente, lo que es peor, al futuro de las generaciones tiernas. 

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La reforma migratoria, ilusión perenne de los indocumentados

Automáticamente desde el mismo día en que Biden tomó posesión como presidente de Estados Unidos, el ánimo en la comunidad indocumentada cambió. Del miedo y el terror durante el gobierno de Trump, pasó a sentir de nuevo la ilusión que tuvo en el gobierno de Obama, que le prometió la reforma migratoria. Hay cosas que no cambian porque así está cimentado el sistema a beneficio de unos pocos, en el caso de los indocumentados para quienes los emplean y pagan salarios de miseria, sacarlos de las sombras sería verlos como trabajadores con derechos lo cual los obligaría a pagar un salario justo. De ahí que muchos de los mismos latinos que un día fueron indocumentados y lograron su residencia en el país, no estén de acuerdo en esta reforma migratoria que ofrece Biden. Sí, la peor cuña es la del mismo palo.

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Semitas para calmar el alma

Abuela y hablando de Comapa, ¿usted sabe cómo se hacen las semitas?, le pregunté a mi abuela después de 17 años en la diáspora, que hasta yo me sorprendí. ¿Cómo es posible, negra?, me dije, que no le hayás preguntado antes la receta de las semitas a tu abuela. Mi abuela comenzó a dictarme los ingredientes, de las semitas, del pan de arroz, de las quesadillas y de las salporas. Jalé una hoja de papel y anoté.

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Liliana López Foresi: A ser periodista se aprende, a ser buena persona no

Este texto pertenece a la serie Las Indómitas

Liliana López Foresi, es un referente del periodismo comprometido, no con los que sobornan, ni con los que destruyen, pero con los que resisten y hermanan cuando las papas queman. Es un mito, una leyenda del periodismo que muchos desde la oligarquía argentina a través de los años han intentado desvanecer. Quien piense en periodismo humano, indispensable, responsable, con enfoque de género y ético en Argentina sabe que tiene una representante y es Liliana López Foresi.

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Pastando

¿Que si me frustro pintando? Sí. Entre esta pintura y Oteando hay horas de diferencia, primero pinté Oteando. Me frustré porque tampoco puedo hacer sombras ni matices, no como yo quisiera. Me lavé las manos para quitarme los restos de pintura que tenía y encendí incienso, quemé unas hojas de sage y me pregunté, ¿por qué me frustro? ¿Acaso no es la pintura mi realización? ¿Acaso no son los colores la expresión de mi alma? ¿Por qué entonces si estoy realizando finalmente el que era mi sueño de niña, me molesta tanto no pintar como yo quisiera? Quemo incienso solo cuando necesito armonizar mi espacio, es como llamar a la luz, como llamar a la lluvia, a la niebla. No soy de sol ni del calor del verano, soy de lluvia y mejor si es chipi chipi. Para mí el incienso es eso, trae la armonía de la lluvia y la niebla.

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La amnesia de un país vencido

Para no ir tan lejos, ahí está el país vencido, que con todo lo que pasó en tiempos de dictadura era para que a estas alturas en lugar de neoliberalismo y desmemoria, la sociedad hubiera reconstruido su tejido social, encarcelado a los que cometieron crímenes de lesa humanidad desde el gobierno y haber levantado la infraestructura. 

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Un país muerto

Un mínimo de vergüenza deberíamos tener, ya que coraje no tenemos. Un mínimo de indignación que nos saque de las redes sociales que aguantan con todo y tomar las calles que son testigos de la historia del país. Galana es la comodidad de una red social, pero eso es solo maquillaje, un barniz, palabrería, oratoria; ahí no se logran los cambios de raíz y Guatemala es un país podrido. Responsabilidad de la misma sociedad mestiza y urbana, incapaz de unirse a los pueblos originarios en su enorme dignidad y fuerza de lucha, que tienen el arrojo de presentarse donde haya que hacerlo, el día que sea, con esto luchando constantemente para lograr rescatar al país de las manos de las clicas criminales que han tomado el Estado desde la post dictadura.

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¡Ganó Arauz, lero, lero!

Hace poco, pero es que no han pasado ni diez años para decir que fue hace mucho tiempo, repito: hace poco, que el gobierno de Lenin Moreno masacró a diestra y siniestra a cuanto indígena se le dio la gana y regó la sangre de su pueblo como escupitajo de un traidor inflado de su poder y de su arrogancia. Las imágenes dantescas le dieron la vuelta al mundo, el pueblo ecuatoriano clamaba por ayuda, el Estado lo masacraba a plena luz del día, cosa que ni en las dictaduras de décadas pasadas en Latinoamérica.

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Es política de Estado la violencia de género

Es política de Estado en sociedades con gobiernos neoliberales, la violencia contra la mujer y las masas empobrecidas y explotadas. Antes que el brazo armado está el recurso de la religión que manipula emocionalmente a los excluidos pero que violenta doblemente a las mujeres por su género. En nombre de la fe, amparados por religiones misóginas muchos hombres ejercen la violencia de género a tal grado de llegar a los feminicidios. Eso no es nuevo, no estamos descubriendo el agua azucarada. Pero un Estado ausente, infestado de corrupción, donde se propaga el machismo, la misoginia, la homofobia y se alimenta el patriarcado sistemáticamente es el responsable de la violencia de género y todo su contexto.

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