Por Carolina Vásquez Araya
Sumidos como estamos en el vértigo de lo inmediato, olvidamos lo esencial.
Mi amiga Ana Cordero me compartió un vídeo en donde aparecen los que yo llamo “animales de viento” del genial Theo Jansen, artista holandés cuyas obras muestran una extraordinaria fusión entre arte e ingeniería; en realidad, son esculturas kinéticas creadas con materiales ligerísimos, como tubos de plástico y tela, capaces de caminar por las playas, movidas por la brisa marina gracias a un ingenioso sistema de construcción. Sus preciosos y extravagantes animales de aire se elevan o deslizan con exquisita cadencia dando la impresión de gigantescas figuras prehistóricas. Es belleza pura. El comentario de Ana me pareció tan pertinente como para citarlo en esta columna: “…en estos días, cuando el mundo está sumido en la enfermedad, la corrupción y la ambición, ver que alguien dedica su vida a crear belleza, me encantó…”.
Seguir leyendo «El valor de la belleza»



