La reciente aprobación por parte del gabinete ministerial israelí de un plan para ocupar de forma permanente la Franja de Gaza marca un giro decisivo en el curso de la guerra contra Hamás. Esta decisión trasciende el ámbito militar: redefine el conflicto como un proyecto de control territorial y transformación demográfica, cuyas implicaciones vulneran flagrantemente el derecho internacional humanitario.
Por Mauricio Trujillo Uribe *
Las agencias de prensa informan de un nuevo plan aprobado este domingo por el gabinete ministerial israelí: suspende las incursiones temporales y plantea la ocupación total del enclave, con presencia continua de fuerzas israelíes. Voces oficiales, como la del ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, han sido explícitas: “Vamos a ocupar Gaza para quedarnos. No habrá más entrar y salir”.









