Carlos Pizarro Leóngómez

Por Henry José Pacheco.

El asesinato de Carlos Pizarro Leongómez el 26 de abril de 1990 es uno de los momentos más dramáticos y simbólicos de la historia contemporánea de Colombia. Representó un golpe devastador a la ilusión de paz que el país respiraba tras la desmovilización del M-19.
los puntos clave de aquel acontecimiento:


El Contexto: Un optimismo frágil
Pizarro, tras dejar las armas y liderar la transición del M-19 de guerrilla a partido político (la Alianza Democrática M-19), se había convertido en un fenómeno de masas. Su carisma lo llevó a ser candidato presidencial para las elecciones de 1990. Solo 45 días antes del crimen, se había llevado a cabo la entrega de armas en el campamento de Santo Domingo, Cauca.


El Atentado en el aire
El fatídico jueves 26 de abril, Pizarro abordó el vuelo 119 de Avianca con destino a Barranquilla. A pesar de contar con un esquema de seguridad proporcionado por el DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), el asesino logró vulnerar los controles:
El ejecutor: Un joven sicario de 21 años, Gerardo Gutiérrez Uribe (alias «Jerry»), se levantó de su asiento y sacó una metralleta Ingram que estaba oculta en el baño del avión.
El ataque: Disparó una ráfaga sobre Pizarro, quien recibió varios impactos, principalmente en la cabeza.


Muerte del sicario: El asesino fue abatido de inmediato por los escoltas del DAS dentro de la aeronave, lo que impidió que fuera interrogado para conocer a los autores intelectuales.
El Impacto Político
La muerte de Pizarro fue el tercer asesinato de un candidato presidencial en ese periodo electoral, sumándose a los de Luis Carlos Galán (agosto de 1989) y Bernardo Jaramillo Ossa (marzo de 1990). Este evento sumió a Colombia en una sensación de desgobierno y terrorismo desbocado, impulsado principalmente por el narcotráfico y sectores extremistas de la derecha.
Las Incógnitas y el Legado


Durante décadas, la versión oficial apuntó a Pablo Escobar y los paramilitares (los hermanos Castaño) como los cerebros del crimen. Sin embargo, investigaciones posteriores han puesto la lupa sobre el DAS, sugiriendo que agentes del Estado pudieron estar implicados no solo en la negligencia de la seguridad, sino en el encubrimiento del asesinato del sicario para silenciar la verdad.


Legado: A pesar del dolor, el M-19 no regresó a la guerra. Antonio Navarro Wolff asumió el liderazgo del movimiento y el grupo participó activamente en la creación de la Constitución de 1991, cumpliendo el sueño de Pizarro de transformar el Estado por la vía legal.
Fue un evento que marcó el fin de una era de «guerrilleros románticos» y el inicio de una de las décadas más violentas y complejas del país.

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