Por: Alvin Lezama
Adam Smith, David Ricardo, Marx, Engels, John Stuart Mill estarían confundidos con estas nuevas categorías de capital y de la economía, ni remotamente lograrían imaginarlas. Sus predicciones estaban restringidas a la racionalización mecanicista e instrumental, a los factores y a las relaciones de producción, a lo material y tangible, cuantificable, gestionable y monetizable, esto era lo habitual en la economía clásica e incluso la neoclásica.
En una reflexión anterior se hizo una breve introducción a la economía del comportamiento, con la Arquitectura de la Elección y la teoría del empujón cognitivo, quedando claro que el comportamiento económico y político obedece a una racionalidad donde los sesgos cognitivos y la heurística juegan un papel importante.
En otra reflexión anterior se presentaron cuatro nuevas formas de capital, entendido este como valor que crea más valor en el proceso productivo. Así hay un capital intelectual, un capital cognitivo, un capital social y un capital atencional, activos intangibles cada vez más relevantes y de más valor, incluso que hasta los bienes e inmuebles productivos.
¿Estos enfoques darán paso a nuevas disciplinas del saber transdisciplinarias?, el tiempo lo dirá. Por lo pronto, sus actuaciones se dan en la práctica.
En esta oportunidad, le toca el turno al capital cognitivo y la economía del conocimiento, categorías tan populares y tan poco conocidas.
Economía del conocimiento
La expresión correcta es economía basada en el conocimiento.
Es un sistema económico en el que la producción, distribución y uso del conocimiento es el factor de producción principal superando a las materias primas, la mano de obra física, los bienes de capital y el capital de trabajo.
¿Quiénes y cuándo?
.-El economista austroestadounidense Fritz Machlup, en 1962, introdujo la noción “industria del conocimiento» en su libro “The Production and Distribution of Knowledge in the United States”.
.-El austríaco, teórico de la gestión Peter Drucker, en 1966, popularizó el término los “trabajadores del conocimiento” en su libro “The Effective Executive”.
.-La expresión “Economía basada en el conocimiento” se popularizó globalmente por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con su reporte publicado en París, de 1996, con el mismo título.
¿Nueva escuela económica?
No es una nueva escuela de pensamiento económico en el sentido doctrinario tradicional como el marxismo, keynesianismo, monetarismo, es más bien un nuevo paradigma o etapa de desarrollo industrial y evolutivo de la economía mundial.
El uso de las tecnologías blandas para automatizar/extraer y gestionar el conocimiento
Las tecnologías blandas, hasta hace poco anónimas, han sido indispensables en la revolución agrícola e industrial; algunos piensan que sin ellas no hubiese sido posible el desarrollo de la economía mundial.
Cada gran salto histórico ocurrió porque existió una tecnología blanda (soft technology) correspondiente (reglas, instituciones, métodos u organización social) que permitió coordinar, liberar y maximizar el potencial de la tecnología dura.
.-Revolución agrícola, iniciada hace 10.000 años a. C., requirió de las tecnologías blandas como el calendario astronómico y los sistemas primitivos de propiedad comunal/distribución de tierras.
.-1era. Ola Revolución Industrial, 1760-1840: Invención de la máquina de vapor, que requirió de las tecnologías blandas como: los mercados de capitales, el sistema moderno de patentes y la contabilidad por partida doble.
.-2da Ola de la Revolución Industrial, 1870-1914/1950, invención de la electricidad, el motor de combustión y la producción en masa en llave con las tecnologías blandas relevantes: Taylorismo y Fordismo.
.-3era. Ola de la Revolución Industrial, 1969-200/2010, caracterizada por las innovaciones en la informática, la electrónica y la digitalización, contó con la participación más relevante de las tecnologías blandas, por ejemplo: el sistema operativo, las arquitecturas de hardware y de software, los lenguajes de programación, los protocolos de red, los modelos predictivos.
.-4ta. Ola de la Revolución Industrial, inicia entre 2000/2010, con las innovaciones tecnológicas duras de base científica, tales como los modelos de aprendizaje automático y profundo, la biotecnología y las tecnologías de la vida, como la secuencia genética y la edición genética, es acompañada con tecnologías blandas emergentes para gestionar el conocimiento en sus múltiples formas de capital.
La doctora Zhouying Jin aspira a la emergencia de tecnologías blandas para la gobernanza global y un modelo de ética para la IA. Tecnologías que pongan por encima del rendimiento económico de las máquinas los valores humanos. Allí está la debilidad de esta revolución: en la gobernanza global.
Los hechos hablan por sí solos
Propiedad Intelectual
¿En los trabajos creativos de los servicios de la IA Generativa quién posee el derecho de autor? Así responde Gemini, el agente de IA de Google:
“Bajo el marco jurídico global actual, los derechos de autor (copyright) de una obra puramente generada por IA no corresponden a nadie; pertenecen al dominio público. Las leyes de propiedad intelectual internacionales exigen estrictamente el principio de autoría humana. Sin embargo, a nivel de contrato, las empresas de IA te ceden la «propiedad comercial» de ese resultado”.
“Un prompt por sí solo no otorga control creativo suficiente. Una persona solo puede registrar los derechos de autor sobre las modificaciones humanas sustanciales, arreglos o adiciones creativas que haga sobre ese resultado de IA.”
En cuanto a las restricciones contractuales de uso de la creación y de los datos privados, depende de los términos del servicio, es decir, el contrato de adhesión de hecho que se contrae con la aceptación de las condiciones de uso y la política de privacidad, éstos le otorgan la posesión del archivo resultante al usuario y le permiten explotarlo comercialmente, pero legalmente no puede demandar a un tercero si se copia exactamente la imagen o texto crudo generado por IA.
“En las versiones gratuitas: Las compañías se quedan con una licencia sobre tus datos ingresados (inputs) y los resultados generados (outputs) para que sus revisores humanos los analicen y puedan entrenar futuros modelos.”
“En las versiones de pago…, las empresas renuncian a utilizar tu información y tus prompts para entrenar sus modelos de IA, garantizando confidencialidad corporativa y protección de datos comerciales.”
Una forma novedosa de extraer el capital intelectual humano, crudo, o el Know How, el saber cómo.
La misma suerte para la patente de una invención generada puramente por una IA, la titularidad no le corresponde a nadie y no puede ser otorgada, a menos que un ser humano demuestre haber tenido una participación directa y sustancial en la concepción de la invención.
Capital Social
Los medios sociales y las plataformas digitales de las empresas bigtech donde usted comparte con amigos, familiares y comunidades de interés común hacen que este capital social suyo ahora también sea del dueño de la plataforma, que no solo tiene la información de usted, sino la de sus relacionados. Con ella puede elaborar el sociograma —su mapa de relaciones— y la sociometría correspondiente en tiempo real. Este conocimiento, convertido en datos, lo usa y lo vende a corredores o brokers de datos. ¡Qué tal!
Y como estas nubes o medios no interoperan, usted se ve obligado a tener cuenta en todas; en promedio, cada persona en el mundo tiene cuenta en seis medios sociales. Usted no solo pierde privacidad, sino que también cede capital social.
Software como servicio
Como ejemplo, el software para la gestión del talento humano, la planificación, la logística y la administración del negocio. Para ilustrar, antes SAP, un software ERP (Enterprise Resource Planning), vendía su paquete de software para ser usado en una empresa con total libertad cuando lo deseara. SAP tenía que hacer sondeos permanentes para saber qué módulos usaba o no el cliente, para protegerse de piratería, tenía que poner claves, llaves de hardware, y sin embargo era hackeado, cobraba una sola vez por la licencia y versión. Con la innovación de negocios de Software como servicio, la arquitectura de software cambió; ahora, en el lado del cliente está instalada una parte y en los predios de la empresa proveedora el resto, el grueso de la aplicación o software, los servidores y puede que hasta las bases de datos. Esto le da un control en línea a la empresa proveedora, le permite obtener una retroalimentación en tiempo real para optimizar y actualizar el software, identificar nuevas oportunidades de negocio y tener cautivo al cliente. El capital intelectual estructural u organizacional de sus clientes lo comparte con quien sabe quién y con cuántos. Incluso puede imponer una forma de organizar y estructurar su negocio, una forma de controlarlo a distancia.
Imagine amiga y amigo lector, el potencial de extracción y gestión del conocimiento en los modelos de negocio de Software como servicio similares para: la educación, el trabajo colaborativo, la intermediación comercial, la intermediación e inversión financiera.
En la economía del conocimiento, la tendencia es a la extracción y concentración de las nuevas formas de capital de activos intangibles mencionados.
Capitalismo Cognitivo, así le han llamado a esta fase del capitalismo los franceses, economistas Yann Moulier-Boutang y Carlo Vercellone, la socióloga Antonella Corsani y el ingeniero y sociólogo Pierre Veltz; y los italianos, economistas Enzo Rullani y Christian Marazzi, a principios de la década del 2000.
Esta etapa económica está muy lejos de ser caracterizada como tecnofeudalismo, entendido como otro modo de producción
