A ExxonMobil le gustaría sacar a China de Guyana

Por: Werther Sandoval

El reiterado y manifiesto interés de Donald Trump por aplicar la Doctrina Monroe, América para Estados Unidos, creada en 1823, constituye el piso político para suponer que al Estado profundo de EEUU, controlado por las grandes corporaciones energéticas, no le agrada la presencia china en Guyana, en especial la actividad petrolera de la Nexen Petroleum Guyana Limited, filial de China National OffShore Oil Company.

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¡El gobierno federal de EEUU como modelo a seguir, otro fake más!

Por: Alvin Lezama

Si cree que Hollywood y similares  (arte industrial como le decía Edgar Morin y Teodoro Adorno) proyectan la realidad tal cual, le dirán creyón. Ingenuamente se pensaba  que la ficción solo era cosa  de películas como: Volver al Futuro, Star Wars, Yo Robot, Soldado Universal, Avatar, todas las de Disney, pero la realidad del país del norte del continente retratada en las series de médicos, policías, agentes del FBI, criminólogos y espías, sistema de justicia, eran más cercanas a la realidad, tal vez algo exageradas en cuanto a balas y violencia. 

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Estados Unidos exporta armas y guerras; Cuba: brigadas médicas

Por: Marcelo Colussi

Estados Unidos y Cuba representan dos modelos político-económico-sociales radicalmente distintos: el país capitalista más poderoso del mundo, el primero; una pequeña isla que tuvo la osadía -o la dignidad- de independizarse de los tentáculos imperiales para construir el socialismo, el segundo. La diferencia de potencial tecnológico, económico y militar es abismal. De todos modos, el gigante del norte, después de más de seis décadas de estar queriendo a toda costa hundir la experiencia socialista, no lo ha logrado. Le ha propinado formidables golpes, con intentos de invasión, bloqueo, campañas negras, espionaje, sabotajes, mentiras difundidas a los cuatro vientos y un largo -y vergonzante- etcétera de agresiones. Pero no ha podido doblegar el espíritu revolucionario de un pueblo y su dirigencia que, pese a todo, aún muy orgullosamente siguen levantando las banderas del socialismo.

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El jardín electoral.


Por: Vladimir Castillo Soto

Pudiéramos parafrasear a Marcelo cuando le dice a Hamlet que “algo huele mal en Dinamarca” por algo como “todo huele mal en el jardín”, y así resumir considerablemente el análisis sobre su devenir histórico y su realidad actual. Sin embargo, consideramos necesario hacer todo lo contrario y analizar su accionar y los diversos aspectos de su realidad.

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«Autodeportaciones»: triunfo del racismo

Por, Editorial de la Jornada de México. De acuerdo con organizaciones de apoyo a migrantes, el presidente Donald Trump está logrando uno de los objetivos declarados de su cruzada racista: hacer la existencia de los buscadores de asilo tan miserable que éstos se autodeporten desde Estados Unidos hacia sus países de origen, o bien, a México.

El sadismo de esta política queda patente en el hecho de que no sólo se dirige contra quienes ingresaron o permanecen en territorio estadunidense de manera irregular, sino también a las personas que siguieron las reglas y cumplieron con todos los requisitos. Es el caso de casi un millón de migrantes que llegaron al país a través de la aplicación CBP One, habilitada por la administración de Joe Biden a fin de ordenar el flujo migratorio y proveer un camino a la residencia a quienes pasaran pruebas como la revisión de antecedentes.

Al contrario de las afirmaciones del magnate, según las cuales dicho programa formaba parte de la política de fronteras abiertas de su antecesor, CBP One siempre se ejecutó al mismo tiempo que centenares de miles de personas eran detenidas y deportadas por las autoridades por ingresar sin la documentación necesaria.

En sus primeros tres meses en la Casa Blanca, Trump ha corroborado que el discurso de aplicación de la ley siempre fue una máscara para la xenofobia que corroe a buena parte de la sociedad y de la clase política estadunidense, y que él se ha encargado de normalizar e incluso elevar a estándar institucional. En estas semanas, agentes federales, en particular los integrantes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), han perpetrado secuestros de migrantes que contaban con sus papeles en regla, se encontraban en el trámite para obtenerlos e incluso de personas con residencia permanente; además, ya se documentó al menos un caso en que se detuvo a un ciudadano y se le acusó de ser un extranjero no autorizado por una causa tan evidente como deleznable: el racial profiling, es decir, criminalizar a alguien debido a sus características físicas.

Estos secuestros se han realizado con lujo de violencia, involucrando a menores de edad y con agentes enmascarados como si se tratase de operativos para detener a jefes del crimen organizado. Asimismo, se ha establecido una política de trasladar a las víctimas de un centro de reclusión a otro en cuestión de horas para finalmente encerrarlos en instalaciones a miles de kilómetros de sus ciudades de residencia, en lo que abogados migratorios y activistas denuncian como maniobras para impedirles que presenten los recursos legales debidos y separarlos de su entorno de apoyo.

En este contexto de auténtica cacería humana, no da ninguna tranquilidad a los migrantes que algunos jueces emitan órdenes de suspensión a las acciones más bárbaras del trumpismo, pues saben que dichas sentencias pueden ser revocadas por otros tribunales en cuestión de horas o simplemente ignoradas por el magnate y sus esbirros. Por ello, muchos ya se plantean desandar el camino, y no pocos contemplan hacer el viaje de regreso atravesando México o establecerse aquí, lo cual supone para las autoridades mexicanas el deber humanitario de tomar las previsiones a fin de evitar que los migrantes de retorno y quienes busquen refugio en nuestro país sean víctimas de los delincuentes o de policías corruptos que compliquen su paso o pongan en riesgo su integridad, como muchos señalan que ocurre en su travesía al norte. Un gobierno que abandera el humanismo mexicano como máxima no puede permitir y no permitirá que aquí se repitan los maltratos de los que huyen los migrantes, ya sea que se encuentren en el viaje de ida o en el de vuelta.

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El Frente Farabundo Martí y la CIA asesinaron a Roque Dalton.

Por: Henry Pacheco

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) no llevó a cabo un juicio formal contra Roque Dalton. En mayo de 1975, Dalton fue ejecutado extrajudicialmente por sus propios compañeros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), una de las cinco organizaciones que luego se unieron para formar el FMLN.

Dalton había regresado clandestinamente a El Salvador en 1973 para unirse al ERP. Sin embargo, surgieron profundas diferencias ideológicas y acusaciones de insubordinación y de ser un agente de la CIA. La dirección del ERP, en ese momento liderada por Alejandro Rivas Mira, Jorge Meléndez, Vladimir Rogel y Joaquín Villalobos, ordenó su arresto.

Después de su detención, Dalton fue sometido a un «juicio revolucionario» interno por sus captores. Este proceso no siguió ningún estándar legal y se caracterizó por la falta de garantías procesales. Se le acusó formalmente de traición y espionaje. Tras ser declarado culpable por sus propios compañeros, Roque Dalton fue asesinado junto con el obrero Armando Arteaga el 10 de mayo de 1975.

Las circunstancias exactas de su muerte y el paradero de sus restos aún son objeto de controversia y debate en El Salvador. La familia de Roque Dalton ha buscado justicia y la reapertura del caso durante muchos años, considerando su muerte como un crimen de lesa humanidad. Sin embargo, hasta la fecha, no ha habido un juicio formal ni se han llevado a los responsables ante la justicia.

El 10 de mayo de 1975, cuatro días antes de cumplir 40 años, Roque Dalton fue asesinado por miembros de la propia guerrilla salvadoreña a la que se había integrado. El crimen, que su amigo Julio Cortázar calificó como «una muerte monstruosa», habilitó todo tipo de suspicacias. Sus verdugos dijeron que era un «traidor». La CIA, que once años antes había ordenado su secuestro en San Salvador y le había advertido que haría lo necesario para destruirlo, utilizó la situación para ensuciar su memoria. Cincuenta años después, una serie de documentos desclasificados por la agencia norteamericana permite reorientar la sospecha hacia quienes lo ejecutaron.

Fue uno de los poetas latinoamericanos más destacados de la segunda mitad del siglo XX, en tiempos en los que la poesía y la revolución iban de la mano. Roque Antonio Dalton García nació en San Salvador en 1935. Escribía sus primeros versos en la universidad cuando los revolucionarios tomaron el poder en Cuba. El hecho impactó a las juventudes de todo el continente predispuestas al contagio. Él no fue la excepción.

Ya antes de eso había conocido a Juan Gelman en la Unión Soviética y se había inspirado en el estilo de su poesía, en contraposición al lirismo formal de Neruda que marcaba el canon. Logró destacarse entre una generación de poetas brillantes, con los que estuvo siempre en contacto: fue compañero del guatemalteco Otto René Castillo en San Salvador, y de Mario Benedetti y Roberto Fernández Retamar en Cuba; admiró al turco Nazim Hikmet y trabó amistad con el nicaragüense Ernesto Cardenal. Durante su último tiempo en la guerrilla compartió militancia y afectos con la poeta salvadoreña Lil Milagro Ramírez.

En El Salvador, acosado por dictaduras y regímenes autoritarios, fue perseguido, encarcelado y secuestrado. Vivió exilios que convirtió en trincheras: en México, donde la policía anticomunista lo siguió de cerca; en Praga, donde trabajó en la revista Problemas de la Paz y el Socialismo; en La Habana, donde participó de la bohemia y de los trabajos para impulsar la revolución continental. Allí ganó, en 1969, el premio de poesía Casa de las Américas con Taberna y otros lugares, poemario que le dedica a un compañero a quien le dice, a modo de declaración de principios:

Yo llegué a la revolución por la vía de la poesía.

Tú podrás llegar (si lo deseas, si sientes que lo necesitas) a la

poesía por la vía de la revolución.

Portador de una pluma exquisita y una rebeldía a prueba de formalidades, trasegó con igual pasión amoríos, debates literarios, borracheras y polémicas ideológicas. Sus vivencias impregnaron su obra con crudeza y originalidad («Poesía / perdóname por haberte ayudado a comprender / que no estás hecha solo de palabras», escribió en sus Poemas clandestinos).

Informes de la CIA –algunos de ellos dados a conocer en los últimos años– confirman que la Inteligencia estadounidense se había trazado un doble objetivo hacia él: primero, lo había considerado «el principal candidato a ser reclutado por nosotros» («leading candidate for recruitment by us»), como parte de su estrategia destinada a combatir a las organizaciones revolucionarias en América Latina; después, al no poder cooptarlo, decidieron «anularlo» («nullify»).

cuando ya es tarde para todo

Huelo a un animal que solo yo conozco

desfallecido sobre el terciopelo

huelo a dibujo de niño fatal

a eternidad que nadie buscaría.

Huelo a cuando es ya tarde para todo.

Un desertor cubano que se convertirá en informante de la CIA reportará a esa agencia que la preparación de Dalton para la guerrilla incluyó un mes de estudios militares en Alemania Democrática, en octubre de 1962; y que, al regreso a la isla, continuó el entrenamiento hasta marzo del año siguiente. La Inteligencia norteamericana tomará en serio la versión y pondrá a Dalton en la mira con un nivel alto de prioridad.

Los motivos que llevaron a incluir la información sobre Dalton entre los archivos secretos dados a conocer en los últimos años rozan el disparate. Poco antes de cumplirse tres décadas del asesinato de John F. Kennedy, en 1992, el Congreso de EEUU promulgó una ley por la cual debía hacerse pública toda la información en torno a aquel magnicidio.

El hilo inicial que vinculó al salvadoreño con aquella investigación es delgadísimo, aunque no inocente. En aquel momento el Servicio Secreto de los EEUU buscó cargarle el crimen a un chivo expiatorio de nombre Lee Harvey Oswald; eso habilitó a la CIA a realizar espionaje sobre el consulado de Cuba en México, porque supuestamente Oswald lo había visitado tiempo antes. La hipótesis apuntaba a una inverosímil conexión cubana con el magnicidio, teoría solo explicable como parte de las más absurdas campañas anticomunistas habituales en el marco de la Guerra Fría. Esa línea de investigación se llevó a cabo mientras Dalton se encontraba en la capital mexicana. El espionaje sobre el consulado cubano arrojó una serie de nombres que, por ese motivo, quedaron involucrados en los registros referidos al caso Kennedy. Entre ellos, el del poeta.

El primer cable que lo menciona registra información no conocida hasta ahora: reuniones secretas con distintos contactos, fechas de pasos clandestinos entre Honduras y El Salvador, y precisiones sobre el entrenamiento guerrillero en Cuba entre finales de 1962 y principios de 1963. Pero la mayor parte de los informes refiere a un episodio central para comprender las circunstancias que rodearon su asesinato: el secuestro, el intento de cooptación y las amenazas de muerte que padeció por parte de un directivo de la CIA en 1964 en San Salvador.

El oficial Harold Swenson estuvo a cargo de la maniobra. Era el jefe de Contrainteligencia de la Unidad Asuntos Especiales de la CIA, la dependencia encargada de las operaciones encubiertas contra la Revolución Cubana. Contó con la ayuda de un desertor que había contactado al poeta salvadoreño Manlio Argueta, amigo de Dalton, antes del secuestro. «Vengo de Cuba y necesito saber de Roque», le hizo saber a Argueta por medio de un mensaje escrito que llegó a sus manos. El hecho, que Manlio nos contó en detalle cuando lo entrevistamos en San Salvador en agosto de 2023, era hasta el momento un cabo suelto que solo el conocimiento de estos cables desclasificados permite religar. Ahora sabemos la identidad de quien entregó a la CIA documentación determinante sobre Dalton.            

El memorándum secreto con fecha del 18 de mayo de 1964 lleva por asunto su nombre completo: Vladimir Rodríguez Lahera. Allí puede leerse que se trata de un expolicía cubano que decía ser miembro de la Dirección General de Inteligencia (DGI) de la Revolución. Entre los documentos que entregó a la CIA se encontraba información sobre un grupo de salvadoreños entrenados en Cuba.

Swenson decidió jerarquizar la carpeta sobre Roque Dalton. La lista tiene algunos nombres cubiertos con un recuadro blanco que impide su lectura. Ese es el modo por el cual la Agencia preserva la identidad de agentes propios en los informes que le son solicitados para desclasificar. Es de suponer que Dalton no fue el único objetivo de una operación de inteligencia tendiente a la cooptación de intelectuales y cuadros revolucionarios. A diferencia del poeta, en otros casos la CIA parece haber logrado su cometido.

La prosa rústica, telegráfica, del informe sobre Dalton fechado el 19 de junio de 1964 pone en negro sobre blanco las intenciones de la Agencia:

«DALTON es un agente reclutado por la DGI cubana. Fue entrenado en guerra de guerrillas, transmisión y recepción de radio. (…) El Sujeto es miembro del Comité Central del PC, poseedor de excelentes contactos en la DGI en Cuba. Está en contacto con [TACHADO], el intermediario salvadoreño en Ciudad de México. En vista de lo anterior, se podría esperar que el Sujeto proporcione información considerable sobre el PC en El Salvador y sus actividades para la DGI.

(…) El 16 de junio de 1964 fue detenido por la Policía Nacional Salvadoreña y ahora se encuentra bajo vigilancia.

III. Vulnerabilidades. [Vladimir Rodríguez Lahera] cataloga a el Sujeto como su principal candidato a ser reclutado por nosotros. Según su valoración, basada en el conocimiento personal y la observación, pareciera que el Sujeto no sería un objetivo difícil de lograr.»

Harold Swenson ordenó el secuestro de Roque Dalton y viajó a San Salvador para encargarse en persona. Le ofreció convertirse en informante de la CIA o correr el riesgo de ser asesinado, con el agravante de que la Agencia se encargaría de ensuciar su memoria. «Cuando yo digo que hay que liquidarte, hablo de hacerlo en una forma total, liquidando inclusive todo buen recuerdo tuyo; no vas a quedar como un héroe para la historia sino como un traidor«, le dijo, según reconstruye Dalton en Pobrecito poeta que era yo…

Tras un terremoto que resquebrajó las paredes de una vieja celda donde lo mantenían ilegalmente recluido, Roque logró escapar de manera fortuita de aquella captura. Pero la CIA no le perdió el rastro.

la concreta verdad

Cuando yo muera,

solo recordarán mi júbilo matutino y palpable

mi bandera sin derecho a cansarse

la concreta verdad que repartí desde el fuego.

Entre aquel plan que la CIA trazó para «anular» a Roque Dalton, por un lado, y las circunstancias que rodearon su asesinato en 1975, por el otro, hay coincidencias que estremecen.

Dalton se sumó a las filas del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) de su país en diciembre de 1973. Su incorporación fue parte de un acuerdo de ese grupo con los cubanos que lo habían entrenado. Se adaptó sin problemas a los rigores de la vida clandestina. Siguió adelante con su poesía y aportó formación ideológica para la organización.

Quienes estaban al frente del grupo proponían una línea militarista que Dalton complejizaba con sus análisis. De todos modos, la tensión no parecía ser lo suficientemente grave como para derivar en lo que derivó. Más bien todo pareció una excusa que escaló sin mayor sentido hasta el desenlace trágico. El absurdo refuerza las sospechas.

Los dirigentes del ERP pusieron en marcha un «proceso» interno que finalizó con la ejecución de Dalton y de otro guerrillero, Pancho Arteaga. Pocos días después, la organización difundió un comunicado: «El ERP fue objeto de infiltración enemiga por medio del salvadoreño Roque Dalton, quien estaba colaborando con los aparatos secretos del enemigo. (…) Existen innumerables pruebas de su labor traidora en el seno de la organización. (…) Los aparatos de la policía secreta del país dirigidos por la CIA hicieron el intento de infiltrarse en nuestra organización revolucionaria con el propósito de destruirla«.

Para justificar el crimen del poeta lo acusaron de ser un traidor, un agente al servicio de la CIA. Exactamente lo mismo que, diez años y algunos meses antes de su muerte, le había pronosticado el agente Swenson.

Impacta verificar la coincidencia entre aquella amenaza y los argumentos con los que sustentaron la decisión de matarlo. «La labor traidora que realizó Roque Dalton en el seno de nuestra organización costó la vida de dos de sus mejores combatientes», argumenta el ERP en ese comunicado. «Nosotros le haremos saber a tu Partido, por medio de la gente que tenemos dentro y por otros medios a nuestro alcance, que toda esta información nos la diste tú. Les diremos que antes de morir trataste de salvar el pellejo y delataste a tus camaradas», le había advertido al poeta su interrogador.

Juan José Dalton, uno de los tres hijos de Roque, es periodista. Investigó el crimen durante años. «Los responsables del hecho, especialmente Alejandro Rivas Mira y Joaquín Villalobos, tuvieron que recurrir a la mentira para llevar a cabo la acción», afirma. Nos recibió en su casa de San Salvador en agosto de 2023 para conversar sobre el tema. Nos contó que Villalobos le reconoció que el asesinato de Roque Dalton fue «el más grave error por él cometido».

A Rivas Mira, en cambio, le perdió el rastro después del crimen. Una fuente cercana le confirmó que residió «en México desde hace muchos años; es probable que desde que huyera –o negociara su salida del ERP– en 1977». Rivas Mira y su esposa habrían estado en el país azteca «con documentación e identidades falsas; nunca usaron sus nombres propios ni tuvieron documentos salvadoreños». Por último, Juan José vuelve sobre la duda nodal que aún falta despejar: «¿Quién lo protegía y quién lo mantuvo en la sombra durante tanto tiempo? ¿Puede vivir en México sin ser identificado? ¿Podría permanecer así, sin saberlo las Inteligencias de México o EEUU?».

El destino de Rivas Mira coincide con el que la CIA le había ofrecido a Dalton. Le había dicho el agente Swenson al poeta durante aquel interrogatorio en San Salvador: «Solamente si nos ayudas podrás vivir. Y no será una vida cualquiera, insegura, sino una vida con todas las posibilidades, con tu mujer y tus hijos, lejos de este país, en México, por ejemplo».

Sobre Joaquín Villalobos hay más certezas. Testimonios directos lo identifican como quien apretó el gatillo. Después de aquel crimen, se las arregló para mantenerse en la primera línea de la insurgencia salvadoreña hasta la firma de los acuerdos de paz del año 1992. A finales de 1995 fue recibido por la Universidad de Oxford, Inglaterra, donde solo accede lo más selecto de la élite británica. Él mismo confesó que llegó allí por gestión de algunos «diplomáticos» extranjeros acreditados en El Salvador. La Universidad informa que actualmente Villalobos colabora con dos think tanks estadounidenses dedicados a «promover la democracia».

En América Latina brindó apoyo a los gobiernos derechistas de México en la lucha contra el zapatismo, y de Colombia en su combate a las guerrillas de ese país. Apoyó el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en Honduras y escribió decenas de artículos como parte de las campañas que EEUU promovió contra Cuba y Venezuela.

Dalton era cada vez más apreciado entre las bases guerrilleras, el apoyo y los materiales que recibía desde Cuba lo hacían indispensable, y su fama como escritor aumentaba. Todo eso pudo hacer pensar a Villalobos que peligraba su papel como jefe del ERP y dentro de la futura dirección colegiada del FMLN.

Ya nos advirtió Roque, en su momento, con sarcasmo y precisión:

No olvides nunca que los menos fascistas de entre los fascistas también son fascistas

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Entre bomberos no se pisan la manguera

Enviado por: Juan del Sur

Así es, en general, aunque en cualquier conjunto social —incluso en aquellos donde el adhesivo es una profunda afinidad—, los conflictos pueden surgir por un sinfín de circunstancias, de modo que lo mismo sucede también entre empleados de una empresa o hinchas de la misma camiseta.

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No fueron ni tan eficientes ni tan profesionales

Por: Juan Hernández Machado*

En el mundo, en sentido general, y en el moderno en particular se crean estereotipos que identifican a países, pueblos, instituciones, grupos de personas y otros.

En esto de crear estereotipos las antiguas metrópolis, los países capitalistas desarrollados y, en particular, los Estados Unidos de América, son especialistas. Según sus conveniencias e intereses van desarrollando sus campañas de propaganda, que de tanto repetir un concepto logran que el mismo se fije para largo tiempo.

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KIT CHAVISTA PARA OBTENER VICTORIAS ELECTORALES EN VENEZUELA

Gaspar Velásquez Morillo

Investigación – Acción para la Victoria del 25 de mayo de 2025.

Método Científico Revolucionario”.

Basado en el Libro Digital: “Activismo Político es Investigación en el terreno”

(Dr. Gaspar Velásquez Morillo, PhD).

Como ya es sabido, interpretamos el y los procesos electorales transcurridos y por trascurrir en Venezuela como la aceleración y profundización de la Revolución Socialista Bolivariana.

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La cruzada de Trump contra universidades norteamericanas

Por: Mauricio Trujillo Uribe 

La Universidad de Harvard, una de las más prestigiosas de Estados Unidos, se ha convertido en el epicentro de un conflicto entre el mundo universitario y la administración de Donald Trump: el Grupo de Trabajo Conjunto para Combatir el Antisemitismo anunció una congelación de 2.200 millones de dólares a dicha universidad, informó este lunes 14 de abril el Departamento de Educación. El detonante fue la negativa de Harvard a implementar una serie de reformas exigidas por el gobierno, entre ellas la eliminación de programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) y la supervisión externa de sus departamentos académicos.

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