Comandante ¿cómo estás? Te envío este correo por ondas satelitales, para que te llegue pronto y sin demoras, al lugar que hoy ocupas en el espacio infinito, junto a las estrellas que siempre titilan y nos iluminan. Aquel 5 de marzo del 2013, solo cambiaste de paisaje, ahora estás en el Cajón de Arauca donde siempre quisiste pasear, y también en Caracas, en el Cuartel de la Montaña, dónde te vemos todos los días entrar.
Por. Daniel Madriz. Te sentimos presente y trabajando en las Comunas, organizando tan difícil labor, combinando lo ideológico, político, social y territorial, para que todas y todos podamos vivir viviendo, siempre viviendo mejor.
En los campos cultivados de los Andes de las papas y las hortalizas, convives con sus jornaleros y campesinos, recogiendo el tubérculo, la lechuga, el pepino y el café.
Te han visto por el Caribe, echando las redes con los pescadores de Margarita, Carúpano, Soro y Cumaná, por esa zona costera no te puedes ocultar.
Otros dicen Comandante, que navegas en Curiara, por el Orinoco y el Caroní, y cuando llegas al delta, permaneces vigilando alerta y sin descuido, observando nuestro Esequibo, el territorio que el imperio nos quiere quitar, como un vulgar Alí Babá y sus cuarentas ladrones gringos e ingleses bucaneros, que nos quieren expropiar.
Hoy estás en todas partes, por la laguna de Sinamaica has pasado varias veces, con los Yukpas, Wayuú y los descendientes de Ana María Campos, la heroína marabina, que, con latigazos, el canario Morales no pudo doblegar.
Por el río Catatumbo te han fotografiado, cuando saliste hacia Judibana y Paraguaná, atravesando los arenosos médanos corianos, dónde nació el cantautor Alí Primera y su música ampliamente propagó.
A Carabobo y Aragua, vas a cada rato, saludas a Ricaurte y a Girardot que están por esos lares y cabalgas con el Negro Primero, con su lanza vencedora, sus alpargatas de cuero de vaca y su legión de invencibles llaneros de Cojedes, Calabozo y San Fernando.
De Portuguesa, Apure, Guárico y Barinas ni hablar, porque de los llanos no te pueden sacar, allí te dan cuando quieres, tu cafecito cerrero, te brindan la deliciosa carne en vara asada y la música llanera anima a la entusiasta muchachada.
Los invitados vegueros no faltan a la cita, cuando el Arauca está de feria celebrando en marzo las fiestas de Elorza llanero. Al sonar de un “pajarillo”, sobran las parejas bailadoras, que se entrelazan y hacen giros sabrosos, al compás del maraquero y al son de un recio “cuatrista” al tocar un “seis por derecho” que zapatea hasta un mocho.
Los cuenta cuentos dicharacheros polulan por doquier, con sus sobreros de pelo de guama, sus ocurrencias, mitos y leyendas, que entretienen y asustan con la “Sayona” y el “Silbón” hasta al más “pintao” e incrédulo espectador.
Sobran los copleros para cantar al sonar del Cuatro, y del arpa del Indio Figueredo, canciones de Ángel Custodio Loyola o del “El Carrao de Palmarito”, porque todo por allá se ve más bonito y así en ese paraíso terrenal, no hay quien quiera salir y abandonar el baile ni el lugar, cuando el joropo arrecia y la bebida viene y va.
A finales de noviembre te ven en los altos mirandinos, fecha en que nació el bravo Cacique Guaicaipuro, apenas llegas convocas una Asamblea de Barrio, dirigida por Apacuana, Urquía, Carapaica, Yoraco Terepaima y Tamanaco, asistiendo todos los pueblos Toromaimas Mariches, Caracas, Tarma y Chacaratogos.
Cómo lo dijiste cien veces Comandante, tú no eres tú, ahora Chávez es un pueblo rebelde, que lucha por una Patria verdaderamente bolivariana e independiente, de los poderes fácticos, terruño del Libertador Simón Bolívar antiimperialista, el que fuera de niño rebelde crítico y “alzao” que discutía con sus maestros Francisco Andújar, Guillermo Pelgrón, Andrés Bello y su tocayo Rodríguez o “Robinson”, el otro Simón.
Comandante, seguimos adelante guiado por tu “Golpe de Timón”, con el “Libro Azul” que nos dejaste, tus enseñanzas permanentes para combatir al agresor, al lacayo interno y al gringo del norte, que es el más y bandolero que no ha dejado de saquear y atacar a la nación. Comandante Chávez, aquí sigue tu pueblo, que eres tú, la Patria está segura, porque tú no te fuiste, sino que estás presente en todas partes, donde se luche, se combata lo mal hecho, se pregone la unidad y así como lo reiteraste muchas veces, siempre habrá víctoria popular en el combate, porque en Venezuela, mucho coraje vergatario hay aquí, mucho pueblo hay aquí, y mucho de aquello hay aquí. Hasta la Victoria siempre Comandante.






