La Habana (Prensa Latina) A 24 días para el pitazo inicial de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la edición compartida por México, Estados Unidos y Canadá ya es histórica, en un mundo marcado por guerras, tensiones diplomáticas y disputas de poder.
Por: Yodeni Masó Aguila
Durante más de un mes, millones de personas tendrán la mirada puesta en un balón, pero detrás del espectáculo deportivo surgen preguntas sobre el escenario geopolítico y en el centro del debate una vieja discusión: la relación entre las grandes instituciones deportivas y los intereses del poder global.
Casi al cierre de 2025, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) entregó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el Premio de la Paz, y la condecoración acaparó titulares al exponer la complicidad de las instituciones internacionales con el imperialismo mundial.
Por primera vez en más de 100 años de historia, el ente rector del balompié a nivel global dispuso este galardón para reconocer los “esfuerzos de grandes personalidades del mundo” y como mismo homenajeó a Trump, también hizo caso omiso a los llamados de excluir a Israel de sus competiciones.
CRÍTICAS A LA FIFA POR SU RELACIÓN CON EL PODER POLÍTICO
La FIFA no solo desoyó los reclamos mundiales a favor de Palestina, sino cerró los ojos ante el genocidio ejecutado por Israel en Gaza con amparo militar, diplomático y político de Estados Unidos y del magnate condecorado en nombre de la paz.
En la Franja de Gaza no quedó ninguna instalación deportiva en pie, y los bombardeos israelíes acabaron con la vida de más de 500 mártires de la familia del fútbol, en tanto la FIFA se atrevió a decir que aún no poseía los fundamentos legales para actuar, sin dar más detalles.
Durante el reciente 76 Congreso del organismo en Vancouver, el titular de la FIFA, Gianni Infantino, trató de aprovechar la ocasión para limpiar la imagen de la Federación al forzar un estrechón de manos entre los delegados israelíes y palestinos, rechazado por estos últimos.
En medio de un escenario internacional atravesado por conflictos bélicos, como la guerra en Medio Oriente, expertos cuestionan el rol de la FIFA y advierten del riesgo de instrumentalización política del fútbol.

¿EL FÚTBOL UNE O MAQUILLA CONFLICTOS INTERNACIONALES?
A las puertas del Mundial 2026, analistas y periodistas se preguntan si el fútbol realmente une a las naciones o si funciona como una herramienta para maquillar conflictos internacionales.
El cónclave celebrado en la urbe canadiense, más allá de confirmar el poderío económico de la FIFA y las pretensiones de Infantino a la reelección, puso sobre la mesa otras polémicas relacionadas con la participación de Irán, políticas migratorias abusivas, restricciones a la libertad de expresión y posibles medidas contra protestas pacíficas.
Para la periodista libanesa Amani Mehanna, la mayor mentira en el mundo del deporte es hablar de la neutralidad de la FIFA, porque esta organización se encuentra gobernada por un lobby financiero, económico y político complejo, dirigido por intereses estadounidenses e israelíes, que no se pueden eludir.
En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, la miembro del staff de deportes de la red panárabe Al Mayadeen sostuvo que hoy la FIFA es un juego en manos del presidente estadounidense, quien la utiliza para sus intereses personales.
Mehanna recordó que Palestina agotó todos los medios posibles para denunciar las prácticas del ocupante israelí y las violaciones contra su movimiento deportivo.
Sin embargo, enfatizó la analista que la FIFA solo formó comités, realizó investigaciones y se desentendió de sus responsabilidades de imponer sanciones contra la federación israelí, a pesar de que el ejército ocupante destruyó instalaciones y estadios deportivos en Palestina.
Señaló que otro ejemplo de doble rasero es que Rusia fue excluida de participar en las dos últimas ediciones de la Copa del Mundo debido a su operación militar en Ucrania, mientras que Estados Unidos organiza el evento de 2026 con normalidad, pese a haber agredido a Irán y cometido masacres, incluida la muerte de niños en escuelas.

EL MUNDIAL 2026 Y LAS PREOCUPACIONES MIGRATORIAS EN ESTADOS UNIDOS
En esta misma línea, el académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Juan Enríque Serrano, subrayó que la FIFA constituye una pieza en el juego de los actores geopolíticos.
Citado a inicios de abril por Radio y Diario Universidad de Chile, el experto precisó que la FIFA claramente se ha acercado al dinero, a los petrodólares de Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
A criterio de Serrano, la candidatura conjunta de los tres países de Norteamérica era un gesto político importante de integración regional a todos los niveles, pero ahora no encaja tan bien con la actualidad de estas naciones.
Alertó sobre eventuales operativos migratorios en torno a los estadios en Estado Unidos como consecuencia de las famosas redadas de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

SEGURIDAD, PROTESTAS Y RIESGOS POLÍTICOS DURANTE LA COPA DEL MUNDO
Desde Córdoba, la analista en temas de actualidad geopolítica Laura Vergara consideró que el fútbol es un entramado político en donde muchas veces lo que prevalece es la avaricia de empresarios cegados por ambición y en un escenario deportivo distante de la realidad.
Ante una interrogante de Prensa Latina, la periodista independiente e investigadora argentina alertó que el escenario en el cual se va a desarrollar este mundial es de mucha precariedad en cuestiones de seguridad para extranjeros, a la luz de una realidad peligrosa vinculada a cuestiones de pensamiento que tiene el presidente Trump, de discriminación y de estigmatización.
En su valoración, estamos ante un conflicto mundial en donde Estados Unidos lleva adelante una alianza fuerte con Israel, y estas cuestiones se pueden ver realmente intensificadas en cuanto a los controles.
Porque hay una mirada bastante acusatoria sobre cualquier persona que pueda manifestar o intentar hacer alguna expresión en referencia a una causa tan cruel como la que está viviendo el pueblo palestino.
Según manifestó Vergara, dentro de Estados Unidos se persigue a todos aquellos que levantan y alzan su voz en solidaridad con este pueblo.
A su vez, acotó que hay una estructura geopolítica muy compleja, de mucha inseguridad, que anula, aniquila y persigue a cualquier persona que pueda manifestarse; y en este sentido, los ciudadanos que decidan participar en la cita futbolística deben estar conscientes de estos riesgos.
Lamentablemente, lo que debería ser un encuentro que nos una desde lo virtuoso que es el deporte y el fútbol, que genera tantas pasiones a nivel mundial, puede verse empañado por cuestiones que todavía no sabemos en qué magnitud pueden ser de mucho riesgo, declaró Vergara a Prensa Latina.

IRÁN Y UN MUNDIAL DONDE EL FÚTBOL DEJA DE SER NEUTRAL
En Vancouver, y sin la presencia de las autoridades de Irán por la negativa de entrada de Canadá, Infantino reiteró su postura sobre la participación del Team Melli, afirmando que el equipo viajará a Estados Unidos “sin duda”.
La selección iraní intentó trasladar sus partidos a México, aprovechando la coorganización del torneo; sin embargo, la FIFA rechazó la solicitud por razones logísticas, y reafirmó su principio de separar deporte y política.
En este punto, la posición de Washington es ambigua, y mientras muestra una imagen de no oposición a la participación de Irán, impuso restricciones a ciertos miembros de la delegación, en particular aquellos que considera presuntos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Incluso surgieron propuestas para excluir a Irán del torneo y hasta algún aliado del presidente Donald Trump sugirió que Italia ocupara su puesto tras quedar eliminada en el repechaje europeo, pero fueron repudiadas por violar el principio de igualdad deportiva.
Irán afronta su cuarta clasificación consecutiva y la séptima en su historia tras una sólida campaña en la eliminatoria asiática, y de materializarse su participación, no será solo un equipo compitiendo, sino una nación utilizando el fútbol como herramienta para mantenerse relevante en el escenario internacional.
El 11 de junio arrancará la Copa del Mundo con 48 equipos y en medio del escenario actual cada pase, finta, gol y gesto será interpretado más allá del deporte, pues el fútbol deja de ser neutral para transformarse en una herramienta simbólica con implicaciones políticas./PL
Colaboraron en este trabajo:

Amelia Roque
Editora Especiales Prensa Latina

Laura Esquivel
Editora Web Prensa Latina
