Por Alvin Lezama
El escritor e historiador Israelí Yuval Noah Harari, en un foro de hace alrededor de tres años hablaba de los superpoderes de la especie humana, mencionó dos características fundamentales clave: su capacidad para elaborar y echar cuentos y su capacidad para cooperar. (10-7-2023, BBVA Aprendemos juntos)
Todas las premisas expuestas en el escrito anterior aplican para esta reflexión, desde esta perspectiva se amplía el campo de estudios y análisis del cuento y su papel en el mundo de la vida, su función en nuestra cognición y mediación de la experiencia y vivencia de lo real y sus efectos en el comportamiento, decisiones, sentido y valoración.
Varios ejemplos de cuentos del pasado reciente en geopolítica y geoeconomía nos permitirán ilustrar sobre el uso de estas metodologías, técnicas y teorías sociales y su importancia.
El presidente Donal Trump, en su segundo mandato, cambió el estilo, no solo del saliente presidente demócrata Joe Biden, sino a uno más acorde con su liderazgo y carisma y más adecuado para la crisis económica, estructural y crónica, de los Estados Unidos. Ello también se refleja en el cambio del ritmo mediático global, acelerado e intenso, de mucha exposición semanal.
Giro 180°, Estados Unidos pasó de ejercer la hegemonía a ser la víctima global
Aún cuando el lema en la campaña electoral fue “Hacer América Grande de nuevo” (MAGA en inglés), en los hechos, los discursos, la estrategia comunicacional, los cuentos del presidente y su equipo de gobierno parecieran estar más acorde con el lema de su primera elección: “América Primero” (2016). Este lema fue empleado por primera vez, en 1916, por el presidente Woodrow Wilson para caracterizar el enfoque nacionalista de su política, después de la Primera Guerra Mundial, con el presidente Trump cambia ligeramente el significado y sentido, el centro sigue siendo los Estados Unidos en cuanto a la defensa de sus intereses, pero en el ámbito pasa de lo local a lo global, la nueva racionalización social de la globalización a la manera estadounidense.
Después de 75 años proyectando al país en sus discursos como la primera potencia económica y militar del mundo, desde enero del 2025, se dió un giro de 180° -Spin Doctor como técnica, metodología y teoría social desarrollada en los 80’s y 90’s- , el país pasó a ser la víctima de unas relaciones de intercambio de valor desigual con el resto de los países del mundo, una nueva racionalización -recurso de victimización como falacia lógica- para justificar el giro de su política exterior, para legitimar la ruptura con los acuerdos internacionales suscritos, el inicio del fin, unilateral, del orden internacional basado en reglas establecido después de la segunda guerra mundial.
Para lograr este giro se empleó el recurso de los sesgos cognitivos para incidir en las percepciones e interpretaciones de los hechos, para elaborar falacias lógicas y para imponer sus realidades.
Algunas de las acciones que desplegó para dar este giro:
Trump monopoliza el establecimiento de la Agenda política global
Desde el inicio de su segundo mandato presidencial en enero de 2025, Donald Trump ha utilizado el Establecimiento de la Agenda (Agenda-Setting- Maxwell McCombs y Donald Shaw ,1972) como una de sus principales estrategias de comunicación política.
Algunos ejemplos:
1.-Los aranceles masivos como la solución para todo. Los posicionó en el debate público como la medida fundamental para corregir el déficit comercial del país, para ejercer la soberanía y garantizar la seguridad nacional frente a las injusticias a las que han sido sometidos por décadas.
Se emplean varias falacias lógicas para argumentar la situación y las acciones: el comercio internacional es un juego suma cero, una confrontación donde uno gana y el otro pierde; simplifica el problema y lo atribuye a causas externas, omitiendo los problemas estructurales y crónicos de la economía del país; se sustenta en lógicas que apelan a la ira y el miedo, la objetividad y la tecnocracia están de licencia.
2.-Los migrantes como causantes de los problemas de seguridad nacional, en consecuencia se justifica la política de deportación masiva.
3.-La reducción drástica del déficit fiscal con la creación del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), dirigido por Elon Musk con un equipo de expertos tecnócratas para reorganizar la administración pública y corregir las ineficiencias. Aquí resalta, el sesgo cognitivo conocido como “Efecto Halo”, al poner al carismático Musk, un líder y gerente de comprobado éxito en los negocios, la población asume que si es bueno para los negocios debe serlo también para todo lo demás. Este tema duró solo los primeros seis meses del 2025, en junio Musk abandonó sin alcanzar lo prometido públicamente: reducir el déficit fiscal en un millón de millones de dólares estadounidenses, salió sin pena ni gloria, por la puerta trasera.
4.-Venezuela de Estado “Narcoterrorista” a “Socio Petrolero”.
Es relevante, en el cuento sobre Venezuela los tres cambios de encuadre cognitivo (Ervin Goffman 1974, George Lakoff), y el empleó de dos falacias lógicas.
La falacia de causa falsa, declarando al Tren de Aragua, una organización del crimen común originaria de Venezuela, como organización narcoterrorista internacional, la declaró como una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos, al mismo tiempo que la vinculó con la cúpula gobernante, y la falacia “ad hominem” -ataque a la persona- buscando deshumanizar a la dirigencia gobernante y así preparar a la opinión pública, estadounidense e internacional, para una acción armada.
Los tres cambios de encuadre sobre Venezuela fueron: primero “Narcoterrorista” (2025), luego, “Éxito militar” (Desde 3 enero 2026) y ahora “Socio Petrolero” (Desde agosto 2026).
5.-La Guerra de Elección -existencial para algunos analistas- de Estados Unidos contra Irán (2025-2026)
La escalada de “Máxima presión” y el Conflicto Armado, inició con una guerra relámpago de Israel y Estados Unidos contra Irán de 12 días, en junio el 2025, que no resultó, fue retomada con un bombardeo conjunto y masivo de Estados Unidos en febrero de 2026; el tema se ha caracterizado por un ir y venir de declaraciones contradictorias: el fin de la guerra, los bombardeos, los ultimátums y los bloqueos; el tema sigue en la Agenda.
Han empleado:
La falacia del espantapájaros, el mandatario estadounidense atribuye unas declaraciones no oficiales al alto mando Iraní que lo muestran como “desesperados por negociar”, “rogando por un acuerdo”, esto le permite al presidente Trump inflar su retórica de confrontación, ello contrasta con la otra realidad, con menos eco mediático, : la firmeza de la postura del gobierno iraní.
La falacia de la falsa dicotomía o dilema, Trump recurre de forma sistemática a la dicotomía de «fuerza o capitulación», argumentando que su estrategia es la única vía para evitar un apocalipsis nuclear. Se emplean: el sesgo de anclaje de la población, fijando la idea de que la alternativa a sus bombardeos hubiese sido la destrucción de Occidente; el sesgo de simetría, simplifica el problema complejo en dos extremos: bombardeo o apocalipsis nuclear; el sesgo “efecto de polarización” al empujar a la población a elegir bando: se está a favor de uno de los extremos, el menos malo; el sesgo de “disponibilidad” para hacer en apariencia más probable el extremo negativo, llevan años repitiendo que irán está desarrollando una bomba nuclear; y el sesgo de “status quo”, que enfatiza el valor de la situación presente en riesgo de perderse.
El argumento Ad naeaum, hasta la náusea, es la falacia dirigida a las emociones en el que las personas creen que una afirmación es más probable de ser cierta o más probable de ser aceptada como verdad cuanto más veces ha sido oída.
Otro objetivo del tratamiento de estos temas es: la normalización de las violaciones de los Derechos Civiles, del Derecho Internacional, de los Convenios Internacionales y hasta de los Derechos Humanos de las poblaciones de los países objetivo.
La saturación mediática con declaraciones del presidente Trump como : «esta noche morirá toda una civilización y nunca volverá”, (7-4-2026, en su cuenta, en su plataforma privada Truth Social) han sido denunciadas por ONGs internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional. A través del mecanismo de la Ventana de Overton (Joseph Overton mediados de los 90’s), este tipo de retórica agresiva ha terminado por normalizar la violencia masiva ante su base de votantes, presentándola simplemente como una doctrina de «paz a través de la fuerza».
Como se puede apreciar el cuento es parte de la estrategia de guerra y política exterior “por otros medios”; las precede, es parte de las acciones y es posterior a ellas, son necesarios para su sostenimiento.
El silencio y la inacción frente al genocidio de Gaza, una reflexión necesaria
¿Por qué el Genocidio de Gaza pasa como una noticia más, sin una reacción contundente de los gobiernos, ni de sus pueblos?
Analistas de medios, psicólogos y lingüistas lo califican como un caso paradigmático de «fabricación del consenso» (Manufacturing Consent, Walter Lipman, 1922, Noam Chomsky y Edward S. Herman, 1988), entendida como el despliegue de una compleja red de estrategias comunicacionales, sesgos cognitivos y falacias lógicas.
Entre las razones para esta pasividad e inacción, se mencionan:
.-Uso sistemático de la voz pasiva y omisión de agencia. Se estructuran los titulares de modo que las muertes palestinas parezcan consecuencia de desastres naturales o incidentes sin responsable. Por ejemplo: «Palestinos mueren en una explosión» o «Hambruna se extiende por Gaza», en lugar de «Ataque israelí mata a civiles» o «Israel bloquea intencionalmente la ayuda humanitaria». Esto reduce la percepción de culpabilidad en el receptor o consumidor del cuento.
.-Asimetría en la humanización (Jerarquía de la empatía): Se aplica una marcada disparidad en la cobertura individualizada. Mientras que las víctimas israelíes son retratadas con nombres, historias familiares y rostros (individualización), las víctimas palestinas suelen reducirse a estadísticas colectivas y anónimas, empleando palabras cargadas emocionalmente de forma selectiva: «masacre» o «asesinato» para unas, y «muertes» o «fallecimientos» para otras.
.-Eufemismos y «Pretérito exonerativo»: Se redefine la realidad mediante términos que atenúan el impacto moral. Desastres provocados como ataques a campamentos de refugiados se catalogan como «errores trágicos», la hambruna deliberada como «escasez de suministros», y los ataques a civiles en busca de comida se enmarcan como «incidentes relacionados con la ayuda».
.-Inundación de Información (saturación): El objetivo no es necesariamente convencer, sino saturar el pensamiento crítico del público, llevándolo al agotamiento informativo y a la apatía
.-Sesgo cognitivo de Efecto de anclaje, Se fija una narrativa inicial muy potente que se impone como el único punto de partida legítimo para justificar cualquier acción posterior. Echan el cuento desde donde les conviene, en cuanto al tiempo, sólo cuentan una parte de la película.
.-Efecto del espectador y fatiga de la compasión. Psicológicamente, la mente humana se desensibiliza ante las tragedias masivas. A medida que el número de víctimas aumenta de cientos a decenas de miles, la respuesta emocional disminuye. Los medios aprovechan este sesgo al prolongar las coberturas monótonas y llenas de estadísticas, convirtiendo el horror continuo en un ruido de fondo habitual.
.-Se presenta la situación como una «guerra entre dos partes iguales», equiparando el poderío de uno de los ejércitos más avanzados del mundo (respaldado por superpotencias) con una población bajo ocupación y milicias irregulares. Al nivelar moralmente la violencia de la resistencia/terrorismo con la violencia estructural y masiva de un Estado, se difumina la asimetría y se neutraliza la indignación.
.-Cualquiera que denuncie las acciones del gobierno israelí o exija el alto al fuego es etiquetado inmediatamente como «antisemita» o «defensor del terrorismo». Esta falacia desvía el debate ético sobre los derechos humanos hacia discusiones de identidad y cancelaciones políticas, infundiendo miedo en funcionarios, académicos y ciudadanos comunes, lo que paraliza la protesta social.
Elaborar y echar el cuento es más complejo y sofisticado, científico, técnico y creativo de lo que se suele creer.
No es un asunto que se pueda despachar fácil, no es una responsabilidad única del periodista, el desafío convoca a la multi-transdisciplinariedad, desde filósofos, psicólogos, lingüistas, sociólogos, trabajadores sociales, historiadores, geógrafos, expertos en comunicación, antropólogos, politólogos y ahora hasta economistas.
Implica inversión, dirección y gestión, en Investigación, Desarrollo e Innovación en este campo.
El papel que ejerce el cuento en la función social es fundamental.
La guerra, la intervención militar, la fuerza irrumpen, destruyen y aterrorizan, pero para hacer sostenible el poder obtenido hace falta el control, ingeniería y arquitectura social y cultural y allí el cuento, como síntesis de cognición y comunicación, es clave.