Por: Guyen Soto
Pase lo que pase en las elecciones de hoy de EEUU, serán históricas, si pierde Trump (lo más probable según las encuestas) podría significar una ruptura con la derecha conservadora y su modo racista – xenofoba – machista – expansionista – religiosa (MAGA) que se pretende nueva ‘cultura’ estadounidense de largo plazo, y más importante aún, el surgimiento de una nueva ola de demócratas mas movidos a la izquierda, al menos desde el punto de vista de los derechos (tipo Mandami, Newsom, Jhonson), empujados por el extremo MAGA.
De ganar Trump, se afianciaria su política y podría recrudecer e imponer su ‘cultura’ MAGA a la fuerza (ICE), e incluso volver a postularse a la presidencia, así signifique romper el hilo constitucional, lo cual impulsaría, a su vez, a sus detractores, los cuales están en crecida, y se agudizaría la polarización del país.
Surgen entonces algunas preguntas interesantes:
¿Serán mayoría los MAGA o los nuevos demócratas junto a los viejos demócratas?
¿Estos últimos se sumarían a los nuevos? Como paso con Trump y los republicanos?
¿Podría esta situación hacer que Trump pierda apoyo real en el seno del partido republicano? ¿Significaría que no podría elegir su sucesor?
¿Qué pasará con el movimiento MAGA? Sobrevivirá a Trump? Es importante acotar aquí, que muchos se sus militantes se sienten decepcionados, no por los archivos Epstein, si no, por las nuevas guerras, más alla de premios de la paz regalados, es un promesa clave que no se ha cumplido, todo lo contrario, la guerra con Irán podría desatar o recrudecer más guerras, y encarecer aún mas los combustibles, impactando a todos, también al ciudadano estadounidenses.
No obstante, el caso de esa guerra y el de
Venezuela, están por encima de Trump, son políticas imperialistas tomadas, a decir de algunos, desesperadamente, tanto para defender su hegemonía en el hemisferio (Américan First), como evitar el surgimiento de su rival estratégico: China.
Más allá de la publicidad y las redes sociales, y la postura agresiva, depravada y odiosa, Trump no es más que un instrumento del imperio, y en muchas decisiones, su opinión no vale. Pero para otras si, y es por eso que,
por contradictorio que parezca, al chavismo parecería interesarle que se mantuviera en el poder, ya que una inclinación hacia los «viejos» demócratas, podría significar un mayor apoyo de EEUU a MCM, lo cuál tornaría peligroso la posibilidad de una guerra civil en Venezuela, sin embargo, no hay que desestimar el poder del lobby petrolero, que le interesa mantener la estabilidad para asegurar sus inversiones, y en el pasado ha logrado conseguir lo que quiere, más aún hoy, en un contexto global dónde el petróleo se ha puesto nuevamente como el rey de los commodyties, a causa de su escasez por el cierre de circuitos clave de distribución, su poder es parte del estado profundo, no sujeto a gobiernos de turno.
Por lo expuesto, estás elecciones, más allá del día de hoy, podrían significar, a mediano plazo, un cambio de matiz importante hacia adentro de EEUU, que siendo la potencia que aún es, y en plena transición hacia el mundo Multipolar, también implicaría su impacto hacia afuera, pudiendo desestabilizar más, un mundo ya desestabilizado.
GS3
