Por. Henry Pacheco: En la escena internacional se plantea ya la conveniencia de buscar alternativas para compartir con el dólar su papel en las transacciones internacionales.
Desde la llegada de Trump a la Presidencia de EEUU están cambiando a gran velocidad las reglas que rigen el funcionamiento de la economía internacional y las relaciones entre los países. El dólar ha sido un buen instrumento para afianzar el poderío americano desde el fín de la segunda guerra mundial. En las actuales circunstancias, cabe preguntarse si la divisa americana podrá mantenerse como única referencia monetaria internacional y si el resto del mundo lo va a aceptar.
EEUU principal impulsor del libre comercio y la globalización desde el último tercio del siglo pasado, ha dado un cambio radical con la llegada de Trump a la Presidencia del país el pasado mes de enero. El libre comercio con los principales países del planeta facilitó el crecimiento de la economía americana que durante los últimos 40 años experimentó importantes tasas de crecimiento sin ahorro, al tiempo que incrementaba su deuda exterior. El proceso de formación del ahorro interno fue progresivamente agotándose debido a las inversiones inmobiliarias de los particulares y las condiciones en que estas se produjeron, las mismas que provocaron la crisis de 2008. Para mantener tal demanda de créditos hubo que recurrir al ahorro de otros países atraídos para invertir en unos bonos del tesoro bien remunerados y avalados por la principal economía del mundo. (por ahora).
Una economía cuyo déficit en la balanza corriente acabó superando el 6% del PIB en algunos momentos, un fenómeno sin precedentes que en circunstancias normales hubiera sido frenado por la reacción de los mercados financieros internacionales. Pero esas circunstancias normales para la mayoría de los países, no lo son para EEUU debido al papel del dólar como moneda para los intercambios internacionales y divisa refugio para los capitales financieros, una consideración derivada de su poder económico, político y militar desde la segunda guerra mundial.
Vale recordar que el dólar abandonó la convertibilidad, su referencia al oro, en 1971 con la Administración Nixon. Este cambio supuso una revolución con respecto a las condiciones establecidas en la Conferencia de Bretton Woods en julio de 1944. El dólar ha sido desde entonces la moneda internacional, un privilegio basado en su relación estable con el oro y en la confianza que suscitaba EEUU. Después de 1971 desapareció uno de los pilares que sustentaban ese privilegio, aunque no le ha impedido seguir con una importante tasa de crecimiento. La incógnita ahora concierne a las repercusiones de la nueva política arancelaria de Trump, ya que no sabemos si la crisis comercial va a perdurar y si con ella no se acabará la confianza, que es el segundo soporte del dólar como moneda internacional única.
Hoy es difícil imaginar una alternativa ya que en dólares se realizan la mayor parte de las transacciones internacionales, petróleo, gas y todo tipo de bienes y servicios, pero el futuro no está escrito. Ya existen iniciativas para tratar de competir y compartir con el dólar su papel actual y aunque es posible que tome tiempo y surjan dificultades, es necesario idear nuevos medios monetarios compartidos, para que la estabilidad mundial no dependa de la buena o mala gestión económica y monetaria de una única administración, que gestiona el dólar como mejor conviene a sus intereses.
La moneda es una mezcla de usos y costumbres de instituciones privadas y públicas que la gestionan con alguna disciplina. Los gobiernos del mundo han confiado el funcionamiento del sistema monetario internacional al mercado, con un papel prominente para el dólar, pero en el mercado no siempre prevalecen el orden y la disciplina, tal como han puesto de manifiesto las últimas crisis económicas.
Por otra parte, desde hace unos años han aparecido las cripto monedas, nuevo instrumento para la inversión que obliga a un replanteamiento de la teoría monetaria vigente. Una vez más, las autoridades americanas conscientes de las debilidades del dólar y los problemas con su deuda exterior, estudian nuevas fórmulas inspiradas en las cripto monedas para completar el papel del dólar en las transacciones internacionales. Inspirándose en el bitcoin han creado el “stablecoin” al que tratan de dotar con unas normas estrictas de funcionamiento, que están recogidas en el Proyecto Genius discutido en la actualidad en el Congreso; con él pretenden convertir EEUU en la capital mundial de las cripto monedas.
Los bitcoins que conocemos son activos de inversión, pero con los stablecoins se trataría de crear un nuevo activo de inversión que sea también medio de pago, siempre con referencia al dólar. Serían emitidos por los bancos privados americanos para invertirlos luego en bonos del Tesoro a los que usualmente tienen acceso los inversores de todo el mundo. Habrá que esperar hasta conocer sus características y funcionamiento una vez que Genius salga del Congreso, pero sugiere un nuevo medio para atraer capitales con los que los inversores internacionales financien la deuda. El éxito de esta nueva fórmula dependerá una vez más de la confianza de los inversores.
En la escena internacional convertida ahora en multipolar las preocupaciones toman distintos derroteros y se plantea ya la conveniencia de buscar alternativas para compartir con el dólar su papel en las transacciones internacionales. Más aceptable parecería la definición de un nuevo estándar monetario que satisficiera a todos en los dos aspectos fundamentales: la moneda como medio de pago y la moneda como unidad en la que se expresan los precios de las materias primas y las reservas. Esta moneda, para ser estable, tendría que ser gobernada por una autoridad supranacional encargada de limitar su cantidad y de imponer una disciplina a los desequilibrios de pagos. Así planteado parece muy necesario ese nuevo estándar monetario, aun considerando las enormes dificultades que presenta su mera concepción.
La creación del Euro que apenas ha cumplido un cuarto de siglo, podría servir de inspiración para imaginar un cesto de monedas dólar-euro-yen-bric (Brasil, Rusia, India y China han comenzado en 2024 a estudiar la posibilidad de crear una moneda para sus intercambios). Sería unidad de referencia como fue el ECU en su día. Como precedentes existen otras propuestas que ya fueron estudiadas hace décadas, tal es el caso del Bancor que al final de la 2ª guerra mundial propuso Keynes.
Otra más reciente es la que hizo el Banco Central de China en 2009 para la creación de una moneda de reserva internacional.
El juego de poderes y la relación de fuerzas han cambiado y es cada día más difícil que uno sólo imponga su moneda a los demás, generando con frecuencia incertidumbre y crisis, en función de una gestión monetaria que es de su única responsabilidad.
No es fácil el cambio de paradigma monetario pero la situación actual exige que se comience a pensar en nuevas posibilidades.
El dólar vs Yuan digital en la guerra comercial.
La posible confrontación entre el dólar estadounidense (USD) y el yuan digital (e-CNY) en el contexto de una guerra comercial en curso o potencial presenta una dinámica compleja con implicaciones significativas para la economía global.
1. El Dólar Estadounidense: Moneda de Reserva Global
El dólar ha sido la principal moneda de reserva mundial durante décadas, utilizada en gran parte del comercio y las finanzas internacionales.
Esta posición otorga a Estados Unidos influencia económica y ventajas financieras.
2. El Yuan Digital (e-CNY): El Contendiente Chino
El e-CNY es la moneda digital del banco central (CBDC) emitida por el Banco Popular de China.
Las motivaciones de China incluyen modernizar su sistema de pagos, competir con otras CBDCs y, potencialmente, aumentar el uso internacional del yuan.
3. La Guerra Comercial: Un Catalizador de Cambio
Una guerra comercial, caracterizada por aranceles y restricciones comerciales, genera tensiones económicas y geopolíticas.
En este contexto, los países podrían buscar alternativas al dólar para diversificar riesgos y facilitar el comercio fuera del sistema financiero tradicional dominado por el dólar.
Posibles Escenarios e Implicaciones:
Adopción Doméstica Primaria: Inicialmente, el e-CNY podría ser utilizado principalmente dentro de China, con un impacto limitado en el estatus global del dólar.
Uso Regional en Aumento: Si el e-CNY gana aceptación en Asia para el comercio y las finanzas, podría comenzar a erosionar la influencia del dólar en la región. Los países occidentales que comercian con Asia podrían necesitar utilizar o aceptar el yuan digital.
Colaboración con Otras CBDCs: La cooperación del e-CNY con otras CBDCs importantes (como un futuro euro digital) podría crear sistemas de pago alternativos y desafiar más significativamente el dominio del dólar.
Impacto en el Sistema SWIFT: Una adopción generalizada de CBDCs podría reducir la dependencia del sistema SWIFT, donde el dólar tiene un papel central.
Desafío a la Política Monetaria de EE.UU.: Una disminución del estatus del dólar como moneda de reserva podría limitar la capacidad de Estados Unidos en política monetaria y aumentar sus costos de endeudamiento.
Oportunidades para Occidente: Los países occidentales podrían desarrollar sus propias CBDCs para mantener la competitividad y contrarrestar la influencia de otras monedas digitales.
En resumen, el yuan digital presenta un desafío potencial al dominio del dólar, especialmente en el contexto de las tensiones comerciales. El grado de este desafío dependerá de la adopción internacional del e-CNY, la respuesta de otros países y la evolución de la guerra comercial. Es un panorama dinámico que requiere un análisis continuo.
Partiendo de que los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), más Japón, Corea del Sur, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, tienen acuerdos para utilizar el yuan chino en sus intercambios comerciales, esto afecta al dólar como moneda internacional de varias maneras significativas:
1. Reducción de la Demanda del Dólar:
Menor necesidad como moneda de intermediación: Si un número importante de transacciones comerciales entre estos países se realiza directamente en yuanes, se reduce la necesidad de convertir sus monedas a dólares para facilitar el intercambio. Esto disminuye la demanda global de dólares.
Disminución de las reservas en dólares: Los bancos centrales de estos países podrían optar por mantener una menor proporción de sus reservas de divisas en dólares, favoreciendo el yuan u otras monedas, ya que sus socios comerciales aceptan el yuan.
2. Erosión del Estatus del Dólar como Moneda de Reserva:
Alternativa para el comercio: El uso del yuan en un bloque económico significativo como este podría animar a otros países a considerar el yuan como una alternativa viable para sus propias transacciones comerciales, especialmente si tienen fuertes lazos económicos con los miembros de este grupo.
Diversificación de las reservas: A largo plazo, una adopción más amplia del yuan en el comercio internacional podría llevar a una diversificación gradual de las reservas de divisas a nivel global, restando peso al dólar.
3. Impacto en el Sistema Financiero Global:
Sistemas de pago alternativos: El aumento del uso del yuan podría impulsar el desarrollo y la adopción de sistemas de pago transfronterizos alternativos al SWIFT, donde el dólar juega un papel central. Esto podría reducir la influencia de Estados Unidos sobre las transacciones financieras internacionales.
Competencia para los mercados denominados en dólares: A medida que el yuan gane más aceptación, los mercados financieros denominados en yuanes podrían volverse más profundos y líquidos, ofreciendo una alternativa a los mercados tradicionales dominados por el dólar.
4. Implicaciones Geopolíticas:
Mayor influencia de China: El aumento del uso del yuan en el comercio internacional fortalece la posición económica y la influencia geopolítica de China a nivel mundial.
Movimiento hacia un sistema multipolar: Este cambio podría ser un paso hacia un sistema monetario internacional menos centrado en el dólar y más multipolar, donde varias monedas importantes comparten protagonismo.
Es importante tener en cuenta que:
El dólar aún mantiene una posición dominante: A pesar de estos acuerdos, el dólar sigue siendo la principal moneda de reserva y la más utilizada en el comercio y las finanzas internacionales. El cambio hacia el yuan será probablemente gradual.
Factores que limitan la adopción del yuan: La convertibilidad limitada del yuan, el control de capitales por parte de China y la falta de mercados financieros completamente abiertos son factores que aún restringen su adopción global masiva.
La velocidad del cambio dependerá de varios factores: Esto incluye la voluntad política de los países involucrados, la evolución de la economía china y la confianza global en el yuan como moneda estable y de fácil uso.
En resumen, el acuerdo de estos países para utilizar el yuan en sus intercambios comerciales representa un desafío creciente al dominio del dólar como moneda internacional. Si bien no implica un colapso inmediato del estatus del dólar, sí señala una tendencia hacia una mayor multipolaridad en el sistema monetario global, con el yuan ganando terreno gradualmente. Esto podría tener implicaciones significativas a largo plazo para la economía y la geopolítica mundial.
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