Por: Luis Britto García
El 5 de enero de 2026 Nicolás Maduro Moros declaró: “Soy el Presidente de Venezuela, me considero prisionero de guerra”. Ambas afirmaciones son verdaderas. De ambas se desprenden consecuencias incontestables.
En efecto, nuestro legítimo Presidente es prisionero de guerra, secuestrado durante un ataque militar no provocado, no precedido de declaratoria formal de hostilidades ni de la indispensable autorización del Congreso de Estados Unidos, circunstancias que crean una situación de hecho, pero no de derecho. Examinémosla.
Seguir leyendo «Maduro es un prisionero de guerra»



