Por: Marcelo Colussi
Hablar desde fuera de un país en el que no se hace vida es difícil. Pero en este momento
es imprescindible hablar de Venezuela, por el significado histórico de lo que allí se juega.
Si somos consecuentes con la idea de que la clase trabajadora, el pobrerío en términos
amplios, no tiene patria, pues hablo como ciudadano del mundo preocupado y dolido por
lo que sucede hoy en ese país caribeño. El planeta Tierra es la patria de la humanidad, y
duele cualquier injusticia en cualquier parte del mundo. Y Venezuela duele.









